Bañar a tu bebé: un momento divertido o una pesadilla

Última actualización: 13.11.19

 

La mayoría de los padres están de acuerdo en afirmar que tener un hijo es lo mejor que les ha podido pasar. Y nadie duda que sea así. Un bebé es una criatura suave, pequeña e inocente que dependerá de sus padres para defenderse, asearse y alimentarse por mucho tiempo.

Sin embargo, el amor parental puede no ser suficiente para encarar todo lo que conlleva tener un hijo, y eso no quiere decir que no lo ames con todo tu ser, sino que eres humano y hay ciertas cosas que tienden a superarte.

En este sentido, son pocos los padres, especialmente las madres, que aceptan tener este tipo de sentimientos, pensando que pueden ser criticados o que otros pueden creer que no quieren a su niño, cuando la realidad es que es totalmente natural.

 

Un día con tu bebé

Con la llegada del bebé todo cambia, tus necesidades se hacen a un lado para darle el espacio principal a él, por lo que es común que puedas descuidarte un poco en otros asuntos que antes te interesaban, incluso con tu relación de pareja.

En general, tu día comenzará mucho más temprano y puede que termine más tarde, acortando el tiempo que tienes para dormir. Esto te hace mantenerte cansada, por lo que deberás tomar algunas previsiones como siestas durante el día.

De igual forma, mientras el niño se mantenga despierto no es aconsejable que lo dejes solo, lo cual ocasiona que debas realizar tus demás tareas en alerta permanente.

Asimismo, si eres ama de casa deberás hacer espacio en tu agenda para ocuparte un poco del hogar, cumpliendo con todo lo relevante a la limpieza, la cocina y la colada, terminando mucho más cansada y sin ánimos.

Esto puede ocurrir durante el tiempo de adaptación, ya que después podrás acomodarte mucho más fácilmente, evitando que sea tan fatigoso. A pesar de ello, es durante los primeros meses cuando mayor es el cansancio y donde descubres las tareas de crianza que no quieres hacer.

 

 

Tareas indeseables

No a todos nos gusta lo mismo, por lo que no podemos hablar de manera general. Sin embargo, según los terapeutas familiares, todos los padres tienen tareas de crianza que odian hacer, solo que no las exteriorizan por el miedo a las críticas.

Este punto hace que muchas madres sigan haciendo las tareas que menos les gustan para no dar la imagen de malas madres, sin saber que no se trata de eso. Tareas como la hora del baño suelen ser estresantes para algunas madres, sobre todo cuando los pequeños ya son grandes y suelen moverse mucho y pesar más.

En este sentido, debes tener presente que es mejor contar con un baño corto y una madre menos estresada, puesto que con el tiempo dicha tarea puede volverse una tortura.

Si este es tu caso, podemos darte algunas recomendaciones para que te sientas cómoda con el proceso.

  • Realiza el baño a la hora que te sea conveniente, no importa que no sea la misma hora todos los días.
  • Si tu bebé se encuentra dentro del primer mes de vida no es necesario bañarlo todos los días, puedes realizarle limpiezas diarias y baños completos cada dos o tres días.
  • Coloca la bañera para bebé en un sitio estable que sea alto para no incomodar a tu espalda y mejorar tu postura mientras los enjabonas.
  • Agiliza el proceso lo más que puedas. Procura enjabonarlo y enjugarlo adecuadamente, pero sin perder tanto tiempo.
  • Después del baño, haz algo que te guste hacer con tu pequeño, esto mejorará tu estado de ánimo y te ayudará a continuar con el día. Además, funcionará para disciplinar a tu cerebro, indicándole que al terminar esa acción que poco te gusta, vendrá otra que te hará feliz.
  • No te presiones. Evita sentirte mal por odiar esa actividad, eso no te vuelve mal madre, te hace humana.
  • Habla con tu pareja, tal vez él pueda ayudarte a realizar ciertas tareas o puedan crear un horario para que también participe y puedas compartir la hora del baño con él.

 

 

División de tareas

Los padres suelen compartir ciertas tareas y ayudarse mutuamente con la crianza del bebé. Esto puede crear una especie de equilibrio entre las cosas que no les gusta hacer a cada uno.

Siéntate con tu pareja y estableced qué cosas no le gusta hacer a cada uno. Sin dudas, esto puede ayudar a que se liberen las presiones y a que se sinceréis entre vosotros para mejorar la convivencia.

En este sentido, puede suceder que él odie cambiar los pañales con caca y tú odies la hora del baño, pues podréis formar un equilibrio, mientras él se ocupa de los baños y tú de los pañales sucios, así el trabajo será mucho más ameno. Si se da el caso de que ambos odiéis una actividad en particular, dividíos, para que así podáis descansar.

 

Un trabajo a tiempo completo

Ser madre es un trabajo de tiempo completo, por lo que quieras o no hay muchas tareas que deberás hacer. No obstante, lo mejor es que te dediques a verle el lado bueno a las cosas, sin presionarte o agobiarte demasiado.

Acepta y llama las cosas como son. No pienses que eres mala madre por una u otras cosa, ya que nadie ama y cuida mejor a tu bebé que tú misma, y no dudes en buscar ayuda de un familiar, niñera o servicio de limpieza, pues aunque quieras no siempre tienes que ocuparte de todas las cosas.

 

Busca tiempo para ti

Si bien es difícil, debes intentar encontrar algo de tiempo para ti. Puede que esto también te dé un poco de miedo o sentimiento de culpa, pero no es conveniente que la maternidad te consuma por completo. Debes recordar que además de ser madre, eres mujer y, si se aplica el caso, esposa, por lo que existen otras cosas a las que prestarles atención.

Puedes comenzar tomándote un día para ti sola, de distracción. Será un proceso complicado el de separarte de tu bebé, pero verás que después podrás volver a encargarte de todo con mejor ánimo, mejorando la vida de todos a tu alrededor.

 

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