Cojín de lactancia, ¿es realmente indispensable?

Última actualización: 13.08.20

 

La decisión de incluir o no un cojín de lactancia en tu ajuar es un tema que tiende a crear controversia. Mientras que para muchas mamás, este accesorio no es imprescindible y fácilmente pueden superar la etapa de dar pecho sin echarlo de menos; para otras madres es un producto infaltable.

 

El dolor de espalda y su relación con el embarazo y lactancia

Si acabas de dar a luz y has tomado la decisión de dar pecho a demanda, es posible que pases muchas horas a lo largo del día amamantando a tu hijo. De ahí la importancia de adoptar una postura cómoda y relajada, a fin de evitar molestias y dolores en tu cuello y espalda. Durante las primeras semanas de vida del niño, las tomas son usualmente largas; por lo que debes estar preparada para jornadas de hasta una hora o más.

En algunos casos el dolor de espalda se ha iniciado desde la etapa de gestación, debido a que tu cuerpo debe soportar un peso extra. Así mismo, es usual que una vez que llegue el momento del parto, el dolor no desaparezca de forma inmediata e incluso es posible, que llegue a intensificarse más.

Un recién nacido apenas pesa y sostenerlo en brazos podría resultar fácil, por lo que muchas deciden darle pecho estando de pie. Sin embargo, cuando decides amamantar a tu hijo adoptando esta postura, después de 30 minutos su pequeño cuerpo te podría parecer que pesa demasiado y con el paso de varias semanas dando pecho, tu espalda comenzará a presentar serias molestias.

Bien sea que estés lactando de pie o acunando a tu hijo, paseándolo durante horas, con el tiempo es inevitable que tu columna vertebral pueda lesionarse. Por esto, es fundamental que adoptes una postura correcta al momento de alimentar a tu bebé, ya que de ello depende la buena salud de tu espalda y cuello.

En este sentido, algunas madres optan por incluir entre su ajuar el mejor cojín de lactancia, como una útil alternativa que ofrece un plus de comodidad a la hora de alimentar a su hijo. No obstante, para otras se trata de un accesorio que no es realmente imprescindible. Ante esta disyuntiva de usarlo o no, es conveniente que conozcas un poco más de estos productos, a fin de que puedas valorar su utilidad.

La versatilidad de los cojines de lactancia

Los cojines de lactancia son accesorios que ofrecen diversos formatos, tamaños y texturas; siendo los más usuales aquellos que presentan un diseño de media luna, de herradura o de “C”. Entre ellos, destacan los modelos de cuerpo completo que favorecen a la madre en gestación, ya que le permiten un óptimo descanso a la hora de dormir. Además, son recomendados durante esta etapa para proporcionar apoyo a las piernas y mejorar la circulación; también ayudan a dar soporte a la espalda mientras lees un libro o miras la tele.

Así mismo, algunos modelos en forma de herradura resultan apropiados para ofrecer al bebé un espacio seguro, ya que pueden convertirse en cuna nido; donde el pequeño estará a salvo de dar un vuelco y quedar boca abajo. Además, cuando el niño ha crecido un poco brindan soporte lateral y posterior, a fin de ayudarlo a mantenerse sentado, bien sea en la cuna, suelo o sofá.

Por otro lado, estos accesorios también pueden ser utilizados por los cuidadores al momento de dar biberón al niño, ya que proveen una superficie confortable; por lo que resultan idóneos para las dos partes.

 

Los beneficios que te ofrece

Dada la comodidad que brindan estos cojines a la hora de amamantar, se trata de un producto que tiene muchas defensoras. Son eficientes para prevenir lesiones en la espalda y tensiones musculares, gracias a su diseño funcional que permite que la madre adopte una mejor postura a la hora de la toma. Además, favorecen el enganche del bebé con el pezón, al quedar ubicado a una altura correcta.

Así mismo, son cojines diseñados para proporcionar un superficie suave y acolchada, lo que favorece el confort del bebé en todo momento; para lo cual cuentan con textiles hipo alergénico y un relleno con la densidad apropiada para brindar estabilidad y soporte. Por estas razones, es el accesorio más adecuado para las madres (sobre todo si son inexpertas).

Por otro lado, los cojines de lactancia se han ganado la confianza de muchas, especialmente en circunstancias puntuales. Tal como en los casos en que la madre ha sido sometida a una cesárea, lo que afecta su capacidad de poder sostener en brazos a su hijo y de apoyarlo en el vientre cuando lo va alimentar con leche materna; por lo que el cojín favorece el acercamiento del bebé al pezón sin mayores problemas.

También resultan beneficiosos en cualquier caso en que la madre o el cuidador presenten problemas en la espalda, cuello o brazos, así como tensiones musculares de cualquier tipo; ya que con un cojín de lactancia no será necesario forzar una postura que incremente la molestia.

Igualmente, cuando se trata de un parto de gemelos o mellizos, existen cojines de lactancia que ofrecen mayor superficie de apoyo y que cuentan con un diseño especialmente pensado para estos casos. Por ello, resultan de gran utilidad para soportar el peso de los dos niños mientras se amamantan de forma simultánea.

Algunos inconvenientes que debes saber

Es posible que según la contextura de la madre, el cojín de lactancia pueda quedar más alto de lo esperado; lo que dejaría al bebé mal ubicado en relación con el pecho materno, obligándolo adoptar una mala postura para poder alimentarse. Por esto, es importante tomar en consideración esta circunstancia y decidir si es conveniente o no su uso.

Así mismo, algunas mamás se acostumbran tanto al uso del cojín, que después no pueden dar lactancia sin él. Por esto, es aconsejable aprender a dar pecho en cualquier situación, especialmente si te encuentras fuera de casa o de vacaciones. Además, en épocas calurosas el cojín podría suponer una incomodidad; por lo que es importante que esté confeccionado con textiles transpirables.

 

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