Cuida la alimentación de tu hijo y evita la obesidad infantil

Última actualización: 13.11.19

 

Por mucho tiempo fue visto en la sociedad que un niño con sobrepeso gozaba de una buena alimentación y por ende de buena salud, por lo tanto los padres optaban por alimentarlos de manera excesiva y no tenían cuidado con los ingredientes que algunos alimentos procesados contenían.

Hoy en día, a nivel mundial el sobrepeso y la obesidad son considerados un problema médico, por la cantidad de enfermedades que causan, convirtiéndose  en un gasto considerable para el estado. A pesar de todas las campañas para prevenir el sobrepeso y la obesidad infantil, todavía los padres no toman las medidas necesarias para el cuidado de la alimentación del bebé, en el desconocimiento sobre el peso ideal que debe tener el niño para evitar futuras enfermedades y crear hábitos adecuados de alimentación.

 

El sobrepeso y la obesidad en el mundo

El sobrepeso y la obesidad en adultos y niños ha aumentado aceleradamente. Este problema de salud está presente en países desarrollados, donde la vida es más activa, y los consumidores necesitan disminuir el tiempo en la preparación de sus comidas y optan por alimentos procesados y envasados.

Solo en el 2016, se calculó que 43 millones de niños entre su primer año de vida hasta los cinco años ya eran obesos. Dichas cifras son preocupantes, porque según estudios, si la obesidad no es tratada a tiempo prevalece hasta la adultez, esto acompañado de las enfermedades tales como la diabetes, enfermedades respiratorias y cardiovasculares pueden afectar directamente la calidad de vida de las personas.

Asia se ha convertido en el continente con más sobrepeso y obesidad en niños menores de 5 años, de igual manera, los países en pleno desarrollo han aumentado los casos de obesidad y como consecuencia existen niños de edad temprana con enfermedades que se pudieron prevenir.

 

OMS y la obesidad

El trabajo investigativo de la Organización Mundial de la Salud sobre el sobrepeso y la obesidad es amplio y muy activo. Esta organización cataloga a la obesidad infantil como “uno de los problemas de salud pública más grande del siglo XXI”.

Por consiguiente, la OMS establece una medida para conocer si el niño tiene sobrepeso u obesidad, para ello crearon un sistema denominado IMC o índice de masa corporal para establecer si un niño sufre de sobrepeso o no.

Según este sistema se divide el peso por la estatura del niño, definiendo el sobrepeso con una masa corporal de más de 25 puntos en desviaciones típicas de los parámetros establecidos por la OMS, y catalogando una persona con obesidad si esa puntuación es mayor de 30. Para realizar estas medidas toman en consideración el sexo y la edad de la persona.

 

 

Hábitos alimenticios para evitar la obesidad según las etapas de crecimiento

Recién nacidos: El vínculo entre madre e hijo es inigualable, tu cuerpo se prepara para recibir a tu bebé, y podrás brindarle lo que necesita a pocas horas de su nacimiento. Aquí la leche materna toma protagonismo, debido a que es recomendable que amamantes tu bebé de manera exclusiva hasta los seis meses, según la OMS, pues hasta ese tiempo ella aporta todos los nutrientes necesarios para un desarrollo equilibrado y saludable. Este hábito alimenticio puede prolongarse hasta los dos años de edad o hasta que ambos lo deseen.

Seis meses: A partir de los seis meses comienzan los niños a consumir otros alimentos para iniciar a experimentar los alimentos sólidos, por eso la preparación de papillas de verduras, zumos, o frutas trituradas son una opción para el consumo de tu bebé. También puedes consultar con tu pediatra de confianza cuáles serían las alternativas más saludables.

Después de los 9 meses: De manera paulatina se debe ir acostumbrando a los niños a comer junto con toda la familia, para que se adapte a las horas y hábitos en la mesa. Durante este tiempo algunos niños no poseen dientes, sin embargo, el niño puede masticar sin ellos, siempre que sean alimentos suave como frutas, vegetales al vapor o arroz. Masticar estos alimentos fortalecerá su mandíbula y desarrollará más rápido su receptividad frente a los alimentos.

Cuando los niños tengan sus dientes, así sean pocos comienza a darle alimentos sólidos, y dejar que coman solos, para que se familiaricen con las texturas y disfruten su hora de comer. Una forma muy efectiva es aplicar el sistema de Baby-Led Weaning.

Fuera de casa: Salir a pasear o de viaje no es una excusa para alimentar a tu bebé con alimentos envasados o procesados, siempre que exista una buena planificación podrás preparar y guardar comidas hechas en casa. Actualmente, en el mercado existen muchas opciones que facilitan y acompañan a los padres para cuidar la alimentación de los bebés. Los bolsos de viaje para bebés o los calientabiberones, especialmente elaborados para conservar la temperatura de los biberones y comidas, así como compartimentos especiales para guardar utensilios necesarios como los cubiertos, pañuelos y baberos. Utilizar robots de cocinas como el Babycook puede ser muy útil para preparar los potitos y cremas para tu bebé con anticipación.

 

 

Hábitos de alimentación durante su etapa escolar

Cuando el niño ha crecido e inicia su etapa escolar, es igual de importante mantener buenos hábitos alimenticios y una dieta equilibrada para que tenga todo el aporte nutricional que necesita para sus exigencias físicas y cognitivas durante estos años. Aquí resumimos algunos consejos.

  • En la alimentación diaria es importante el consumo de frutas y verduras frescas, estos son potencialmente vitamínicos. Las frutas tienen endulzante natural que lo hace apetecible a la hora de la merienda o después de cada comida, tú eliges cómo incorporar las frutas y verduras a su dieta.
  • Los cereales como el arroz y el trigo son alimentos que deben estar presentes a diario, puedes prepararlos de diferentes formas ya sea en forma de cremas o en platos principales; los cereales son ricos en fibra y estos ayudarán a fortalecer sus músculos.
  • Evita los alimentos prefabricados, estos contienen conservantes, preservantes y en algunos casos altos niveles de azúcares o compuestos que a largo plazo ocasionarán daños en tu bebé; opta por alimentos preparados en casa.
  • La leche debe prevalecer hasta la adultez, esta aporta prebióticos que evitan enfermedades inmunes y ayuda a fortalecer los huesos. A menos que tu hijo sea intolerante a la lactosa, en ese caso consulta con tu pediatra y él te indicará el sustituto que puedes darle al pequeño.
  • Evita el exceso de grasa en los alimentos, para ello, tienes como alternativas preparar las proteínas animales como el pescado, pollo o carne en el horno o a la plancha.
  • Ten paciencia y juega con su imaginación, invita a tu hijos a probar sabores nuevos y con diferentes texturas. Involucra al pequeño en la preparación de sus comidas, así él se sentirá motivado para probar sus creaciones culinarias.

 

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