Cuidados al usar un cambiador público para tu bebé

Última actualización: 18.11.19

 

Cuando somos padres sabemos que a veces es preciso cambiar el pañal del bebé en el momento y lugar menos esperado, especialmente cuando estamos fuera de casa, por ello siempre es necesario llevar el bolso con los elementos indispensables para realizar el cambio oportuno y limpiar al bebé antes de que su piel se irrite.

Considerando esta necesidad, los ayuntamientos de algunas ciudades, como Madrid, Zaragoza y Jerez de la Frontera han establecido como normas obligatorias que edificios públicos incorporen cambiadores en sus instalaciones, tanto en los baños femeninos como masculinos, pues muchos activistas, hombres y mujeres, han hecho notar la desigualdad con respecto a los cambiadores de bebés, ya que  numerosos lugares públicos carecen de baños familiares, limitando la colocación de los cambiadores únicamente en los baños femeninos. De esta forma, los padres solteros o aquellos que salen con sus hijos mientras la mamá hace otras cosas terminan cambiando al bebé en un banco porque no pueden entrar al baño de damas para hacerlo.

En consecuencia, son cada vez más los espacios públicos y privados en diferentes países que se suman a esta iniciativa de colocar cambiadores en los baños de hombres, lo que favorecerá ampliamente a toda esa población de padres que se veía afectada por la creencia tradicional de que los cuidados del bebé se limitan a la madre.

Ahora bien, volviendo al tema de los cambiadores existentes en baños públicos, podemos afirmar que en muchos centros comerciales, oficinas o parques para el personal de limpieza la higiene en estas plataformas no es prioridad, pero para nosotros sí lo es, así que es importante tomar algunas precauciones si te toca usar uno de estos cambiadores con tu bebé. Aquí te resumimos las más importantes.

 

Revisa la estabilidad

Si el cambiador tiene mucho tiempo o rastros de deterioro te recomendamos revisar que está bien anclado a la pared, si los soportes están fijados correctamente haciendo presión sobre la superficie para asegurarte de que soportará el peso de tu bebé y no correrá ningún riesgo al colocarlo sobre el cambiador para bebé. Asimismo, verifica que la correa que sujeta al bebé funciona correctamente.

 

 

Limpia el área

Adicionalmente, sugerimos usar una toallita húmeda o si tienes a mano una toallita desinfectante para limpiar la superficie del cambiador que estará en contacto con el bebé y con tus propias manos, pues no sabemos con qué frecuencia higienizan el lugar. Si eres una madre o padre precavido que siempre lleva una solución limpiadora para las manchas de la silla de paseo, por ejemplo, podrás usar un paño humedecido con este líquido para limpiar bien el espacio a usar.

 

Coloca una manta

Tener una manta extra, muselina o toalla para recostar al bebé en diferentes superficies será de gran utilidad para usar sobre el cambiador. Nuestra recomendación es que después de cambiar al bebé recojas la manta y la guardes en una bolsa, no cubras al niño con ella ni se la des para jugar, pues seguramente estará llena de bacterias que no querrás que tu hijo se lleve a la boca.

 

Usa cambiadores portátiles

Muchos bolsas de bebé incluyen cambiadores plegables que puedes utilizar como respaldo para colocar a los pequeños en una zona limpia y suave. Si no tienes uno de estos, bien puedes adquirir un cambiador portátil de los que se pliega como bolsas de mano o carteras y ocupan muy poco espacio. Lo mejor de estos productos es que tienen superficies acolchadas, recubiertas por un material impermeable que te será fácil de limpiar después de cada uso.

 

Lavar tus manos

Como ya has tenido contacto con la superficie del cambiador, antes de proceder a cambiar al bebé es conveniente que laves tus manos con agua y jabón, o uses en su defecto gel antibacterial. Dicho procedimiento deberás repetirlo al terminar el cambio del pañal como una medida antiséptica cotidiana.

 

Ten los implementos al alcance

Para este momento ya habrás invertido un par de minutos preparando el área para cambiar a tu hijo con seguridad, así que llegó el momento de tener al alcance y bien dispuestos todos los elementos que necesitas para el cambio: toallitas húmedas, pañal, pomada o talco, y la bolsa para descartar el pañal sucio.

 

 

Evita el contacto

Aunque parece imposible de lograr, debes evitar que tu bebé toque las paredes y la superficie del cambiador, pues aunque lo hayas limpiado no queremos que el pequeño quede expuesto a estas bacterias tan comunes en los baños públicos.

 

Pide ayuda

Es conveniente estar acompañado durante este proceso para que alguien sostenga al bebé mientras realizas todos estos pasos, y si no lo estás, tendrás que dejarlo en la silla de paseo y hacer estas cosas de forma rápida para evitar que el bebé se irrite por la acción del pis y la caca mientras espera el cambio.

 

Deja todo limpio

Considerando que alguien estará después en la misma situación que tú, siempre es agradable colaborar y dejar el espacio que utilizaste limpio, con el pañal recogido y desechado en la basura, así si la madre o el padre que viene no cuenta con toallitas para desinfectar o gel antibacterial, al menos se sentirán más seguros de colocar a su bebé en ese lugar.

 

Descarta la idea

Si has llegado al baño y ves que, definitivamente, no puedes utilizar el cambiador porque no es seguro para colocar a tu bebé allí, no pasa nada. Siempre podrás cambiarlo en un banco, el asiento trasero del coche o hasta en la misma silla de paseo. Eso sí, tendrás que tener mucho cuidado en caso de que haya hecho caca para evitar un accidente.

Con todas estas medidas podrás mantener a tu bebé protegido de bacterias, laceraciones o cualquier otro inconveniente que pueda generarse al usar un cambiador público, lo más importante en estos casos es darle el cuidado oportuno a tu pequeño para que esté tranquilo y se mantenga contento durante la salida.

 

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (2 votos, media: 5.00 de 5)
Loading...