Dolor de cintura y espalda, cómo hacer frente a estas molestias durante el embarazo

Última actualización: 20.07.19

 

El dolor de cintura y espalda es una queja común de hasta el 70% de las mujeres embarazadas, sobre todo en el último trimestre de gestación; pero no te preocupes, es una respuesta del organismo ante los cambios que experimenta tu cuerpo. Sin embargo, existen algunos trucos y recomendaciones para aliviar estas dolencias.

 

Los dolores de espalda y de cintura durante el embarazo, pueden llegar a interferir en tu rutina diaria y también impedir el descanso. Usualmente estas dolencias se intensifican después de los 5 meses, momento en el cual el feto acelera su desarrollo y crecimiento. Aunque algunas veces el dolor puede parecer más fuerte, debes mantener la calma y sobre todo, estar en contacto con tu médico. Por esto, es conveniente estar al tanto de las causas que lo provocan y seguir algunas recomendaciones para lidiar con esta condición propia del embarazo.

 

Conoce las causas que provocan estos dolores

Una de las principales causas de esta dolencia es el sobrepeso, ya que el útero en crecimiento supone un esfuerzo adicional para la espalda. El hecho de llevar un peso extra, significa que tus músculos tendrán más trabajo y tus articulaciones mayor estrés; lo que repercute en los dolores de espalda y cintura, sobre todo al final del día.

El útero en crecimiento es otra causa, ya que debilita y estira los músculos abdominales, obligando a la columna vertebral a cambiar de postura, desplazando el eje de gravedad y ejerciendo mayor presión para mantener el equilibrio. Además, no se descarta la posibilidad de que el útero también ejerza presión sobre algún nervio importante, lo que también afectaría la zona lumbar.

Por otro lado, tenemos la liberación de hormonas en este periodo; lo que provoca la distensión (aflojamiento) de los ligamentos y de las articulaciones que conectan los huesos de la pelvis con la columna vertebral. La idea es preparar el cuerpo para el trabajo de parto. Por esto, sentirás perdida de estabilidad, molestia al estar sentada o de pie por períodos largos y dolor al caminar; también al darte vuelta en la cama, al salir de la bañera, al agacharte o levantarte de un sillón.

Además, no podemos dejar de lado el estrés, ya que esta condición emocional afecta las regiones frágiles del cuerpo y este caso, el área pélvica y la espalda suelen ser las más perjudicadas durante el embarazo.

 

 

De cara al dolor, comienza por dormir de lado

Dormir de lado no solo favorece la salud del feto, sino que también te ayuda a lidiar con los dolores de espalda; por lo que los expertos recomiendan el uso de una almohada para embarazo. La postura de lado, con las rodillas flexionadas y la almohada entre ellas como soporte, brinda un mejor apoyo a tus piernas, espalda y favorece una adecuada alineación del eje de la columna. Por esto, las mejores almohadas para embarazo son un gran aliado para la futura mamá, ya que la postura de lado es la más recomendada por los médicos y estas almohadas, dado su diseño aportan un óptimo descanso, lo que es fundamental para la futura madre.

 

Elige los zapatos más adecuados

Usar los zapatos más idóneos, podría aportar un gran alivio a los dolores de espalda y de cintura. Dado que la gestación produce cambios importantes en tu cuerpo, los pies no están exentos; por lo que tienden a inflamarse a medida que avanza el embarazo. Por esto, es importante que cuentes con un calzado cómodo y que te ayude a mantener el equilibrio, ya que el eje de gravedad ha sido modificado y podría provocar caídas.

Aunque algunas mujeres siguen utilizando el calzado habitual al comienzo de la gestación, lo cierto es que a partir del segundo trimestre se hace necesario usar un calzado diferente. En este sentido, las opciones más recomendadas por los expertos son aquellos modelos con tacón bajo, a fin de que brinde un óptimo apoyo al arco del pie. Así mismo, aquellos modelos con tejidos suaves a fin de que se adapten al pie con comodidad. Además, debes evitar los tacones altos y los zapatos totalmente planos, ya que favorecen la inestabilidad.

 

Asume una postura saludable

Una postura saludable es una herramienta que hace frente al dolor de espalda. Por esto, trata de mantener siempre la espalda recta e inclinada un poco hacia atrás; a fin de compensar el equilibrio. Mantén tu pecho en alto, los hombros relajados y hacia atrás y no bloquees tus rodillas. Así mismo, evita levantar objetos pesados y si tienes que inclinarte, flexiona las rodillas y nunca dobles la espalda.

En el caso de que tengas que permanecer de pie por largo tiempo, lo mejor es que uses una postura amplia y cómoda que te brinde un mejor soporte; también podrás utilizar un taburete y allí podrás descansar un pie alternadamente. Sentarse con cuidado también es importante, por lo que deberás elegir una silla con un respaldo cómodo que soporte tu espalda y de ser posible, utiliza un cojín o una almohada pequeña para la tu espalda baja.

 

 

Analiza otras opciones

También existen otras opciones para ayudarte con el dolor de espalda durante el embarazo, tal como una almohadilla térmica, la quiropráctica y la acupuntura. El uso de una almohadilla térmica es de gran utilidad para aliviar estos dolores; solo deberás usarla con precaución y siguiendo algunas pautas. Primeramente, es conveniente usarla en sesiones con periodos de descanso y el tiempo de uso deberá ser como máximo de 20 min cada una. También deberás usar la configuración más baja de temperatura y siempre usarla mientras estés despierta.

La acupuntura por su parte, es una técnica milenaria y resulta ser muy eficiente para aliviar rápidamente los dolores musculares. Mientras que la quiropráctica es otra buena alternativa que también resulta beneficiosa en estas situaciones. En todo caso, es fundamental, que antes de apostar por alguna de estas dos opciones, te asesores con tu médico de confianza.

 

Realiza alguna actividad física

Realizar actividad física de forma regular ayuda a mantener fuerte los músculos de la espalda y ayuda aliviar el dolor a consecuencia del embarazo. Podrás realizar ejercicios de estiramiento y calentamiento, previo a la actividad que vayas a realizar. En este sentido, las actividades más recomendadas para la futura mamá son la natación, la caminata y el yoga.

 

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