Hamacas para bebés: gadgets útiles o un trasto más

Última actualización: 18.11.19

 

En una sociedad tan consumista como la nuestra, las nuevas madres no escapan a la tentación que significa querer comprar todo lo que ven en las tiendas para bebés, en el departamento de juguetes de las grandes cadenas y tener cuanto gadget infantil aparece en la web, redes sociales y televisión.

Pero, ante esta situación es importante revisar cuál es la utilidad de las cosas que compramos para nuestro pequeño, pues no queremos que se conviertan en un gasto más y que al cabo de unas semanas ya no tengan ningún uso, más que estorbar en el salón o en la habitación del bebé.

En este sentido las hamacas para bebés son de esos productos que llaman la atención de los padres, abuelos y amigos, por lo que encabezan las listas de regalos para los baby showers gracias a sus vistosos colores en algunos casos, diseños modernos y funcionalidades, además de su ergonomía tradicional que permite el balanceo natural a través de los propios movimientos del bebé.

 

¿Para qué sirve la hamaca?

Algunos usuarios y futuros padres no identifican la utilidad de una hamaca si ya tienen un carrito para bebés con capazo que pueden usar dentro de casa. Sin embargo, muchas veces este resulta un poco aparatoso y otras tantas el bebé no querrá estar dentro de él.

En consecuencia, la hamaca entra al rescate porque te permite tener al bebé muy cerca de ti mientras estás haciendo alguna actividad en casa, recibiendo amigos, leyendo un libro y hasta trabajando si tienes una oficina en tu hogar, porque puedes moverla con facilidad de un lugar a otro gracias a su diseño ultra ligero y a las asas que muchas incorporan.

Asimismo, su versatilidad se observa en lo sencillo que es su plegado para llevarla a la casa de los abuelos, vacaciones, salidas al parque o a la playa, u otro lugar fuera de casa.

 

 

Cabe mencionar que diferentes modelos han sido pensados para su uso desde el nacimiento del bebé y son capaces de soportar un peso superior a los 15 kg, otros admiten bebés hasta los 6 meses de edad o que no superen los 9 kg. Sin embargo, muchos fabricantes toman en cuenta la inversión de los padres y han diseñado hamacas convertibles en sillas, columpios y con otras funcionalidades para aprovecharlas en las distintas etapas de crecimiento del bebé.

En definitiva, las hamacas serán de tanta utilidad como los padres lo deseen, pues en ellas encuentran un balance ideal entre cercanía con el bebé, vigilancia permanente y un efecto tranquilizante proporcionado por el vaivén natural o eléctrico que incorporan estos productos.

Ahora bien, es importante resaltar que los pediatras y expertos recomiendan hacer un uso moderado de la hamaca, preferiblemente en intervalos de media hora, pocas veces al día mientras son muy pequeños, pues su espalda no se ha desarrollado completamente para permanecer tanto tiempo acunado en esa posición.

 

Partes de la hamaca

Si aún no comprendes en qué consiste una hamaca para bebés o cuál es su funcionamiento específico, presta atención a los siguientes párrafos donde te explicamos cada parte que compone una hamaca para bebés. Y aquí puedes encontrar una lista de hamacas para bebés.

 

Chasis

Al igual que los carritos de bebé y sillas de paseo, las hamacas cuentan con una estructura metálica, la mayoría de las veces, o de plástico resistente, con una base amplia que le da estabilidad a esta. Es muy frecuente que dicha estructura sea plegable, algunas son tipo libro y otras de diseño telescópico, en cualquiera de los casos cuenta con sistemas de seguridad para evitar que se pliegue o despliegue, especialmente si el bebé está acostado en ella.

 

Cobertura

Para comodidad del bebé, el chasis de la hamaca lleva un revestimiento preferiblemente de tela de algodón, combinada con poliéster u otro material que aporte resistencia, sin afectar la transpirabilidad del tejido, proporcionando así una temperatura adecuada al pequeño. Lo importante en ambos casos es que el tejido se pueda limpiar fácilmente o que admita un ciclo de lavado a máquina.

 

Ajuste del asiento

Considerando que el bebé estará un tiempo recostado en la hamaca, el asiento por lo general cuenta con un suave acolchado, ergonómico y confortable, que recubre la base sólida de plástico o madera. El respaldo, por su parte, se ajusta en diferentes posiciones para que el bebé pueda dormir, jugar o sentarse. Dependiendo del diseño y el fabricante, las hamacas difieren en la cantidad de posiciones que se puede regular el asiento.

 

 

Balanceo y entretenimiento

Una de las principales funciones de una hamaca es el balanceo o el efecto vaivén que proporciona tranquilidad y calma al pequeño, simulando el movimiento natural cuando acunamos al bebé en brazos.

Muchos diseños incorporan este balanceo de forma natural, es decir que la estructura se mece suavemente por el movimiento que hace el bebé, de esta forma el pequeño aprende a identificar la reacción de sus acciones.

Por otro lado están los modelos electrónicos con paneles que activan el balanceo con movimiento, muchos de los cuales usan pilas o se conectan a la electricidad. Al mismo tiempo, una gran parte de las hamacas disponibles en el mercado cuenta con arcos de juegos y entretenimiento que incluyen juguetes, muñecos de felpa, sonajeros y otros elementos que despierten interés en el bebé y se conviertan en centros de distracción para hacer más amena la estadía del pequeño en la hamaca.

 

Consejos para aprovechar correctamente la hamaca

En primer lugar debes saber que las hamacas no pueden colocarse en sitios elevados como mesas, muebles, lavadoras, camas ni en el asiento del coche. Su uso se limita sobre una superficie lisa, estable y segura: el suelo.

Adicionalmente, debes revisar con cuidado el sistema de seguridad que tenga la hamaca para retener al pequeño en su lugar, de esta forma sabrás que está cómodo y que no se podrá caer del asiento.

Del mismo modo es aconsejable evitar el uso de la hamaca cuando el bebé ya tiene la fuerza suficiente para realizar movimientos de vaivenes y la base de esta es susceptible a vuelcos.

En último lugar, pero no menos importante, te sugerimos siempre tener a mano el manual de instrucciones, desde el principio para el montaje de la hamaca y después para hacer las consultas necesarias y entender su funcionamiento, sistema de retención, limpieza e higiene del revestimiento, entre otros.

 

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