Importancia de los juguetes tradicionales en el desarrollo de los niños

Última actualización: 18.11.19

 

Los juguetes son elementos pedagógicos que se incorporan al día a día de los niños, con el propósito de que aprendan mientras se divierten. Además, son empleados para estimular sus sentidos, crear en ellos una sensación de autonomía, confianza, responsabilidad y les ayuda a desarrollar su capacidad motriz.

Actualmente, es muy frecuente que los niños manipulen una tablet, ordenador o smartphone, en la búsqueda de portales infantiles para ver vídeos o jugar en línea. Esto es algo que no debemos prohibirles, puesto que ellos pertenecen a una generación de nativos digitales y, por ende, es una conducta prácticamente intuitiva. Sin embargo, es importante que continuemos brindándoles a nuestros hijos herramientas tradicionales, que promuevan el sano esparcimiento como es el caso de los juegos didácticos, instrumentos musicales, deportes al aire libre, entre otras tantas actividades. Claro está, todo deberá estar enfocado según la edad y etapa de crecimiento de cada niño.

 

Juguetes tradicionales vs las nuevas tecnologías

Con el paso del tiempo, los juguetes tradicionales como las muñecas y coches, por mencionar un par de ellos, han sido reemplazados por los videojuegos y el internet. Cada vez son más los niños que prefieren que sus padres les obsequien un dispositivo móvil, ordenador o tableta para jugar en su tiempo de ocio. Pero, ¿hasta qué punto es esto conveniente? ¿Qué efectos puede causar en el niño el hecho de sustituir los juegos tradicionales por las nuevas tecnologías?

Debemos tener siempre presente que todos los extremos son malos, por lo que no debemos negarnos a que el niño interactúe con este tipo de dispositivos, pero tampoco podemos excluir completamente de su vida los juegos tradicionales. Se trata entonces de lograr un equilibrio entre ambas partes en pro del sano desarrollo psicológico, motor y social del infante.

Recordemos que los juguetes tradicionales tienen una gran influencia en el niño, ayudándole a explorar el mundo desde temprana edad. En este sentido, tiene la posibilidad de conocer los colores, texturas, formas, sonidos y aromas, asociándolos con los elementos presentes en el entorno que le rodea. Asimismo, está el tema de la movilidad y coordinación de sus extremidades.

No podemos dejar de mencionar el desarrollo de la afectividad y la sociabilidad, que de no estar bien afianzadas podrían causar serios problemas durante su adolescencia. Por ello, es necesario que aprenda a integrarse. Esto comienza al compartir con otros niños, por ejemplo, al jugar a la pelota o realizar cualquier otra actividad grupal, en la que pueda sentirse aceptado.

Por otra parte, si como padres permitimos que el niño comience a dedicar su tiempo libre a jugar frente a una pantalla o a navegar en las distintas redes sociales, su capacidad de integración podría sufrir algún tipo de afección. Esto se debe a que ha adquirido ciertos patrones de conducta con respecto a su interacción con otros, pero a nivel virtual. Así que al momento de estar frente a niños de su misma edad, se le dificultará el proceso de adaptación, desarrollar una conversación, entre otros aspectos.

 

 

¿Cómo han afectado las nuevas tecnologías a la industria de los juguetes?

Diariamente, vemos como el desarrollo tecnológico nos invade con la promesa de simplificar nuestra vida, presentándonos de esta manera numerosas actualizaciones para el software de nuestros dispositivos, equipos inteligentes de uso intuitivo que prácticamente hacen el trabajo por sí solos, aplicaciones que mejoran la interactividad virtual, entre otros.

Esta situación en cierto modo es alarmante, ya que parece que vivimos en una sociedad robotizada, regida por la tecnología y que ha olvidado la esencia de la calidez humana. Esta situación se ve proyectada en los más pequeños, quienes desde temprana edad comienzan a adquirir estos hábitos. Los padres en muchas ocasiones prefieren sentar a su hijo de tres años frente a un monitor para entretenerlo con vídeos infantiles, en lugar de destinar un tiempo de calidad para compartir con él e interactuar dejando de lado la tecnología.

Toda esta situación nos lleva a una drástica baja en la demanda de juguetes tradicionales como los juegos de mesa o de construcción, pistas de carreras, muñecas con sus distintos accesorios, osos de felpa, libros de colorear, triciclos de bebé, bicicletas, balones de los distintos deportes, entre otros tantos que podríamos mencionar.

Por si fuera poco, está el tema de los costes, ya que en ocasiones es más económico adquirir una consola, tablet o smartphone que un solo juguete tradicional. De hecho, según un análisis realizado por la Cámara Argentina de la Industria del Juguete, la modificación de los patrones de consumo en los últimos años tiene una proyección bastante desalentadora.

Por ejemplo, la demanda de cochecitos y muñecas décadas atrás era muy buena y estaba dirigida a un target infantil hasta de 12 años. En la actualidad, este tipo de juguetes es adquirido para niños de un máximo de cinco años. En este sentido, es evidente la reducción de las edades con respecto al uso de juguetes tradicionales. En contraposición, la subida de las ventas de equipos tecnológicos es evidente.

 

 

Juguetes tradicionales según la edad del niño

La selección del mejor triciclo para bebé o de un juguete para el niño dependerá de su edad y de la etapa evolutiva de su crecimiento. A continuación, te explicamos.

Para niños de 0 y hasta los 6 meses de edad, la recomendación son los populares gimnasios de piso o cuna para empezar a desarrollar su capacidad motora. Asimismo, peluches, muñecas, objetos de dentición y juguetes musicales, que les permitan reconocer sonidos por asociación.

De 6 a 24 meses, debemos enfatizar más en el tema de la movilidad. Recordemos que  en este lapso de tiempo comienza a gatear, sentarse y caminar. Por ello, es importante incorporar a su rutina algunos juguetes de paseo,  bloques de construcción, objetos que pueda abrir y cerrar, instrumentos musicales, muñecas y coches.

Durante el primero y segundo año de vida, es pertinente brindar juguetes para el desarrollo de actividades físicas como los balones. Asimismo, libros para colorear, juegos de cocina, masa moldeable, entre otros elementos que ayuden a desarrollar sus habilidades manuales.

Fomentar su creatividad es una tarea que debes llevar a cabo de los 2 a los 3 años de edad, poniendo a su disposición rompecabezas, bloques de números y letras, muñecas con accesorios para que aprendan a alimentarlas, bañarlas y vestirlas. De igual manera, están los triciclos, juegos de tirar, saltar y atrapar.

La interactividad con otros niños debe desarrollarse de los 3 a 6 años, ya cuando comienzan a asistir a la escuela. Así que se recomiendan juegos como las muñecas, pistas de carros, bicicletas, rompecabezas, juegos de mesa y de construcción.

De 6 a 9 años, el niño necesita poner a prueba sus habilidades mentales con juegos de magia, ciencia y construcción. Igualmente, requerirá participar en actividades al aire libre con deportes como el básquet, fútbol, béisbol, conducir bicicleta o rodar en su tabla de skate.

Finalmente, de 9 a 12 años, el niño está adentrándose en una etapa de preadolescencia. Así que debe desarrollar actividades sociales y al aire libre, jugar videojuegos, ir en bicicleta, entre otros.

 

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