Lactancia artificial para alimentar al bebé

Última actualización: 21.05.19

 

La Organización Mundial de la Salud ha mantenido por años su política de educación para motivar en todos los países la lactancia materna de forma exclusiva durante los primeros seis meses de vida y luego de forma complementaria hasta los dos años de edad.

Sin embargo, hay quienes prolongan la lactancia hasta los 3 o 4 años de edad sin que esto implique ninguna desventaja. Al contrario, según estudios, la leche materna se va adaptando a las etapas de crecimiento del bebé para ofrecerle todos los nutrientes, vitaminas y minerales que necesita.

No existe ningún alimento que pueda reemplazar todos los beneficios que ofrece la leche materna, sin dejar de hablar del hermoso vínculo afectuoso que la madre y el bebé desarrollan durante el momento de amamantar, una experiencia que muchas mujeres califican de maravillosa e inigualable.

 

Alimentación alterna

Lo anterior no quiere decir que las fórmulas lácteas para los bebés no tengan beneficios. Más aún considerando que esta es la alternativa que tienen todas las madres que no pueden amamantar por razones de salud, trabajo o simplemente porque no se adaptaron a este proceso, el cual puede resultar muy difícil para algunas mujeres por lo agotador que puede ser amamantar a libre demanda.

Ahora bien, lo que nos importa subrayar es que muchas fórmulas para bebés se han diseñado para ofrecer aportes nutritivos y proteicos según la edad del pequeño, y están disponibles en el mercado porque cumplieron con un protocolo de normas de seguridad y sanitarias que demuestran su total inocuidad para los bebés.

Son millones los niños que han sido alimentados de forma artificial con estas leches de continuación durante décadas y que se han desarrollado con total normalidad, demostrando que la leche materna no es el único alimento par los bebés, aunque sí el más recomendado.

 

 

Introducir la lactancia artificial

Si desde el nacimiento del bebé no pudiste amamantarlo, la persona más apropiada para indicar qué fórmula debes darle al recién nacido es el pediatra o especialista puericultor.

En caso de que el bebé presente algún tipo de alergia o problema digestivo y no puedas darle leche materna, el pediatra te recomendará la leche adecuada para el pequeño, así que evita comprar cualquier fórmula sin la indicación del doctor.

Por otra parte y para que la lactancia artificial también sea una experiencia representativa en tu maternidad, te dejamos algunos consejos que puedes tomar en cuenta y disfrutar de este momento con tu bebé.

Preparación y frecuencia: Cada fórmula láctea incluye instrucciones específicas para su preparación, la cantidad de agua y de polvo que necesitas para prepararlo. En cuanto a la cantidad de veces que el pequeño debe tomar dependerá de las recomendaciones de tu médico y la edad del pequeño, especialmente si se ha iniciado la alimentación complementaria. En caso de ser exclusivamente alimentación artificial durante los primeros meses de vida, es evidente que deberás darle de comer varias veces al día.

Apego para dar el biberón: Tomando en cuenta que con el biberón también puedes estrechar los lazos afectivos con el bebé, no solo con la lactancia materna, lo mejor será que acunes al pequeño en tus brazos para alimentarlo. Hay madres que comentan que les funciona pasar la tetina suavemente por la mejilla del bebé y de forma intuitiva este girará la cabeza para atraparla con su boca y empezar a succionar. Este momento es idóneo para que le hables cariñosamente, aprovecha siempre esta ocasión para decirle cuanto lo amas y lo feliz que eres por tenerlo en su vida, dile lo bien que le hace tomar el biberón para crecer muy fuerte. Aunque no lo creas estas palabras motivarán a tu bebé y se sentirá más seguro en tus brazos mientras lo alimentas.

Temperatura adecuada. Nunca des el biberón caliente a tu bebé porque puede quemarse y se rehusará a tomar otra vez mientras recuerde la mala experiencia. Por esta razón, siempre debes revisar la temperatura y si está muy frío puedes introducirlo en agua tibia por unos minutos y esperar a que se caliente un poco. Derramar unas gotas sobre tu muñeca te permitirá detectar si la temperatura es correcta.

 

 

Importancia de la higiene

Entre otros aspectos importantes para la lactancia artificial no podemos dejar de mencionar la higiene y limpieza en la preparación del alimento y la esterilización de los biberones.

Al respecto, los pediatras recomiendan que la persona que prepara el biberón lave sus manos con agua y jabón, así como cada utensilio que usa para este proceso. Si es posible, de preferencia, los utensilios para el bebé deben ser independientes de los del resto de la familia y deben mantenerse resguardados de insectos y moscas.

En cuanto a los biberones, se deben higienizar estos después de cada uso, usando un cepillo especial para limpiarlo bien y eliminar los restos de alimento. Después, es necesario esterilizarlos, bien sea por el método tradicional de hervir el agua, usando esterilizadores especializados o el microondas.

Todas estas medidas de higiene deben mantenerse mientras el bebé use el biberón y con otros utensilios como el chupete, cucharas y vasos, pues debemos recordar que el sistema inmune de los pequeños está en desarrollo, así que son más propensos a contraer enfermedades gastrointestinales, infecciones por bacterias, entre otros.

 

Beneficios de la leche artificial

No es fácil decir que una leche es mejor que otra, ya que todas, o la mayoría, están diseñadas a partir de la leche de vaca y después son modificadas para reducir la cantidad de proteína y grasa que contiene, además de añadirle los minerales, vitaminas y nutrientes para satisfacer las necesidades alimenticias y de desarrollo del bebé.

Sin embargo, hay algunos ingredientes muy puntuales que debe tener el compuesto lácteo para que el bebé obtenga la mayor cantidad de beneficios. Aquí mencionamos algunos.

  • DHA (ácido docosahexaenoico): Es un ácido graso Omega 3 que contribuye en el desarrollo normal del cerebro y la vista del bebé.
  • Zinc y Calcio: El primero es un mineral necesario para el normal crecimiento del bebé, mientras que el calcio fortalece huesos y dientes.
  • Hierro: Este compuesto fortalece el sistema inmunológico del pequeño así como su desarrollo cognitivo.
  • Vitaminas C y D: La primera ayuda al sistema inmune a enfrentar enfermedades y la D fortalece los huesos.

En la actualidad muchas madres reconocen más la importancia de la lactancia materna, pero eso no desfavorece de ninguna forma a las madres que recurren a la lactancia artificial, pues la prioridad de todas es la misma: el bienestar del bebé y velar por su crecimiento normal, haciendo siempre lo mejor que podemos acorde a nuestras posibilidades y necesidades.

 

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