Lograr dormir durante el puerperio ¿misión imposible?

Última actualización: 18.11.19

 

El primer día del bebé en casa está lleno de emociones, acaba de salir del hospital junto a su madre y toda la familia está emocionada con la llegada del nuevo integrante. Sin embargo, después de la euforia empieza la nueva dinámica familiar en la que todo gira en torno al bebé: la hora de alimentarlo, sacarle los gases, cambiarle el pañal, arrullarlo, dormirlo, alimentarlo nuevamente y un largo etcétera.

Entre tantas cosas que hacer la madre termina agotada, y aunque el primer consejo que recibe es dormir cuando el bebé lo hace, muchas saben que es difícil conciliar el sueño a cualquier hora del día, especialmente con todas las tareas pendientes por hacer.

Es totalmente normal que la nueva madre sienta el peso de la responsabilidad del cuidado del bebé más todos los quehaceres del hogar, sin embargo, el cansancio puede jugar en contra y, definitivamente, una madre estresada es lo que menos necesita un bebé recién nacido.

Por esta razón es que es tan importante contar con el apoyo de la pareja, familia y amigos, que ayuden a la madre a organizar los quehaceres, preparar comida caliente y hasta arrullar al bebé mientras ella toma una siesta.

 

¿Es normal tanto cansancio?

Muchas madres se preguntan si es normal sentir tanto cansancio o por qué no pueden conciliar el sueño rápidamente. La respuesta es muy sencilla si tratamos de comprender lo que pasa con el cuerpo de la mujer después de dar a luz.

En primer lugar, recordemos los últimos días del embarazo: dolencias físicas, pocas horas de sueño por la ansiedad o el malestar, hinchazón en los pies, dolor en la cadera, las molestias de las contracciones.

Después, la hora del parto: para algunas un proceso rápido mientras que para otras es lento y doloroso, sin contar con que son varias horas en vela que pasan. Entonces, después del nacimiento del bebé todo este agotamiento acumulado no desaparece, al contrario, aumenta. La nueva madre ahora permanece en un estado de alerta constante, debe cuidar al bebé, bañarlo, alimentarlo, arrullarlo ella misma, porque siente que es solo su responsabilidad ofrecer todos estos cuidados.

 

 

Mientras tanto, su organismo está pasando por un descontrol hormonal en el que la baja de progesterona y estrógeno afectan también el ciclo del sueño. Es en este momento cuando la mujer está más propensa a sufrir un colapso nervioso o desencadenar una depresión postparto, aunque nadie lo note, a causa de la falta de sueño.

 

Riesgos de no dormir

Definitivamente, el agotamiento físico y mental que puede sentir una madre durante el postparto puede manifestarse como el indicio de una depresión postparto, siendo la falta de sueño uno de sus principales síntomas.

Es entonces en este momento que la madre debe pedir ayuda y reconocer que no está descansando lo suficiente, para que familia y amigos le brinden el apoyo necesario durante los primeros días del bebé, que resultan ser de los más difíciles, mientras la nueva madre se adapta y sincroniza su rutina.

Lo más alentador de este asunto es que poco a poco el bebé mejorará sus patrones de sueño, empezará a dormir más horas y las hormonas de la madre volverán a sus niveles normales, permitiéndole a esta conseguir el descanso necesario.

 

Consejos para dormir después de dar a luz

Como ya mencionamos, seguir el consejo de muchos de aprovechar cuando el bebé duerme para tomar siestas es la solución más rápida, si no tienes problemas para conciliar el sueño. Para ello debes despreocuparte de las tareas del hogar, pedir ayuda o contratar un servicio doméstico que pueda ordenar las cosas, lavar la ropa, limpiar la casa o cocinar mientras tu descansas.

Reiteramos que en esta etapa el apoyo de la pareja, familia y allegados es crucial. Ahora bien, te mencionaremos algunas actividades que puedes incluir en tu nueva rutina como mamá para ayudarte a obtener el descanso que necesitas

 

 

 

  • Darte un baño relajante: Aunque parezca imposible y muchas madres hablen de lo difícil que es tomar un buen baño cuando tienes un bebé, aquí el apoyo de tu pareja o familia será indispensable. Dejar a alguien responsable del cuidado del bebé, aunque esté dormido, para que tu puedas bañarte con tranquilidad con un poco de agua caliente en la ducha o si puedes permitirtelo, un baño en la bañera con aceites esenciales, pero no muy invasivos, te ayudará a conciliar mejor el sueño.

 

  • Técnicas de relajación: Si hiciste un taller prenatal seguramente tienes algunas herramientas de relajación como técnicas de respiración para meditar o concentrarte que te serán muy útiles para dormir mejor. En este sentido, puedes practicar yoga, realizar algunos ejercicios livianos que no te vayan a afectar la herida de la cesárea, si ese fue tu caso. Para otras madres, salir de casa unos minutos y dar un paseo caminando también puede ser una manera de relajarse. En esta situación, si no quieres salir con tu bebé deberás dejarlo a cargo de tu pareja o algún pariente que lo vigile mientras sales de casa.

 

  • Practicar colecho: Si bien estamos conscientes de que los bebés recién nacidos no deben dormir en la misma cama de sus padres, fácilmente puedes practicar colecho utilizando una minicuna diseñada para este fín o adaptando la cuna del bebé para fijarla a un lado de tu cama. Así podrás dormir más cerca de tu pequeño sin invadir su espacio, manteniendo su seguridad al mismo tiempo que podrás liberar un poco la ansiedad que sienten las madres durantes los primeros días del bebé, especialmente cuando este se despierta y llora por las noches. Si te interesa adquirir alguna cuna de colecho, puedes encontrar algunas opciones en el enlace.

 

Confía en tus familiares: Contar con una red de apoyo es esencial para sobrellevar el puerperio, así que hacemos énfasis en la necesidad de delegar funciones a tus familiares o amigos, pedir ayuda cuando sea necesario, sin temor ni vergüenza.

Tener a alguien que te ayude con las actividades del hogar mientras te encargas del bebé, o que tu pareja cuide al pequeño mientras te das un poco de tiempo para ti, te ayudará a descansar y recuperar las energías que necesitas.

Y si aún sientes ansiedad o algún sentimiento que no puedes explicar, ganas de llorar o falta de ánimo, no dudes en hablar con tu pareja, amigos o familiares, incluso puedes buscar un grupo de apoyo que actualmente abundan como doulas o matronas. Seguramente, en tu ciudad encontrarás una comunidad de madres que se apoyan en estas situaciones y comparten sus experiencias.

 

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