Mitos del chupete: ¿Es malo usar el chupete para dormir?

 

Mientras más información tenemos en la actualidad, más queremos saber, especialmente cuando estamos viviendo una maternidad consciente en la que analizamos cómo actuar ante cualquier situación con nuestro bebé.

El uso de los chupetes es un aspecto que no escapa a esta realidad y sobre este tema se han tejido tantas teorías, estudios y argumentos que es necesario revisar mucha información para determinar qué es cierto y que no. En esta oportunidad hablaremos del uso de chupete a la hora de dormir, pero antes es necesario conocer sobre el origen de este producto, indispensable para muchos bebés y sus padres.

 

Un poco de historia

Hay vestigios cerca del comienzo del siglo XIX en que algunas familias pobres le daban a los bebés telas rellenas con algún tipo de material que formaban una bola para calmarlos mientras ellos succionaban, algunas incluso contenían azúcar. Sin embargo, estas prácticas se consideraban antihigiénicas.

Hacia 1900 se patentó en Estados Unidos un diseño por el farmacéutico Christian W. Meinecke que consistía en un pezón de goma unido a un anillo de plástico. Este modelo es el que se ha mantenido hasta la actualidad con algunas mejoras y ciertas modificaciones que implican un material inodoro e incoloro, y totalmente inocuo para mayor seguridad.

 

 

Chupete calmante

La función del chupete está orientada hacia el instinto y necesidad biológica que tienen los bebés de succionar, conocido como Succión No nutritiva. Dicho instinto se observa con frecuencia en las ecografías de los bebés chupando su dedo en el vientre materno. De allí, parte el instinto primitivo de supervivencia. Otro rasgo verificado es que esta acción de succionar tiene un efecto pacificador en el pequeño.

Algunos bebés desarrollan mayor afinidad por el uso del chupete cuando están cansados o quieren dormir, convirtiendo este producto en un elemento indispensable para la hora de la siesta en muchos casos. Simultáneamente, durante años, se fue formando una matriz de opinión negativa que afirma que este afecta el desarrollo normal del habla en el niño o produce deformaciones dentales, entre otros.

 

Verdad o mito

Si bien existen estudios y pediatras que concluyen que el uso prolongado del chupete puede incidir en el retraso del desarrollo de lenguaje en el bebé, aparición de los dientes y malformación de estos, entre otros, también es cierto que estos reconocen su efecto pacificador y sus beneficios para dormir.

Todavía cabe señalar que para el bebé dormir con el chupete no conlleva a consecuencias negativas, pues no existen alteraciones significativas en el patrón de sueño de los niños que lo usan, en comparación con aquellos que prescinden de los chupetes. En cambio, se han dado a conocer los beneficios que tiene para el bebé y la familia el uso del chupete a la hora de dormir, y aquí explicaremos un poco más cada uno de ellos.

 

Chupete, el aliado para el descanso del bebé

En primer lugar, es importante acotar que para percibir los efectos positivos del chupete hay que controlar el uso de este, y empezar su retirada paulatinamente entre los 12 y 24 meses de edad, pues el uso prolongado e indiscriminado de este elemento puede producir retraso en el habla, deformación del paladar entre otros.

Muchos pediatras y matronas recomiendan no introducir el chupete durante las primeras semanas de vida del bebé, tiempo en el que se está adecuando a la lactancia, aprendiendo a reconocer el pezón y la madre se está adaptando al proceso de identificar el llanto del bebé y saber cuando tiene hambre, cólicos o sueño. De esta forma, el chupete se usará para calmar al pequeño una vez que estemos seguros de que no llora por hambre, pues la lactancia ya se habrá establecido con éxito.

Por otra parte, se ha determinado que con la acción de succionar el chupete mientras duermen, se reduce el riesgo de Síndrome de Muerte Súbita del Lactante en los bebés. Esto se debe a que la succión mantiene, de alguna forma, al pequeño consciente de su respiración, el razonamiento de este argumento no está del todo claro y extendido, pero se considera un beneficio amplio del chupete para dormir.

 

 

Medidas de seguridad

Como todo lo relacionado con los bebés, es importante determinar algunas previsiones que puedes tomar para que te inspire más confianza dejarle un chupete a tu hijo por las noches. Aquí resumimos las más importantes:

  • Retirar el clip cadena del chupete al acostar al bebé, de esta forma se evitan riesgos de estrangulamiento.
  • Desinfectar diariamente el chupete, y si es posible tener uno de recambio siempre limpio y esterilizado.
  • No dar el chupete mientras se establece la lactancia materna. El bebé sabrá demostrar que reconoce la diferencia entre chupete y pezón.
  • Usar chupetes con orificios de respiración.
  • Adquirir chupetes del tamaño recomendado según la edad de tu bebé.
  • No colocar mantas, gasas u otro elemento sobre el chupete que pueda impedir la respiración adecuada del pequeño.

 

Evitar el uso prolongado

Ahora bien, llegados a este punto es pertinente hablar de la situación contigua al uso del chupete, y es la retirada. Si bien aceptamos el efecto pacificador que tiene este producto por calmar al bebé, ayudarle a descansar y del que hasta los padres se benefician porque tienen horas de sueño más prolongadas, también es importante establecer un límite en el uso de este.

La idea principal es ayudar al niño a conciliar el sueño por sí mismo, sin la ayuda de la succión. Claro está, que este proceso puede iniciarse a partir de los dos años, y bajo ninguna circunstancia se debe hacer de forma abrupta, escondiendo el chupete del pequeño, pues esta situación puede generarle estrés e inseguridad emocional al bebé.

Lo mejor es empezar con el proceso poco a poco, evitar inicialmente el uso durante la siesta, conseguir un reemplazo al chupete como un muñeco para abrazar a la hora de dormir y posteriormente empezar la retirada en las noches. También es muy importante conversar con el niño y explicarle de forma sencilla que ya está grande para usar chupete y que este puede ocasionar problemas en sus dientes.

De esta forma, y con mucha paciencia, el pequeño puede ir superando poco a poco el desprendimiento del chupete, contando siempre con la comprensión y el amor de sus padres y cuidadores, quienes deben aceptar que durante los primeros días al niño le costará dormir bien mientras ocurre este proceso.

 

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