Opiniones: ¿Deben dormir los bebés en las hamacas?

Última actualización: 18.11.19

 

Como padres primerizos son millones las dudas que nos invaden ante el nuevo mundo de la crianza, la llegada del bebé, la alimentación, las horas de sueño y todo lo que concierne a los cuidados del pequeño. Una de las dudas más frecuentes que encontramos en foros y blogs de maternidad es si los bebés deben dormir en las hamacas.

Estos populares asientos siguen posicionándose en el mercado como uno de los favoritos como regalos para padres y bebés recién nacidos, regalos de bautizo, Baby Shower y hasta los mismos padres la sitúan entre sus primeras compras cuando están acondicionando la habitación del bebé.

Ahora bien, sin intenciones de glorificar ni satanizar estos productos, queremos entender desde las distintas situaciones de las familias cómo se percibe la utilidad de la hamaca y qué dicen los expertos al respecto.

 

Hamacas: Aliadas o enemigas

Las hamacas son asientos reclinables que permiten recostar al bebé y balancearlo para que disfrute del efecto tranquilizante del vaivén, ya que este emula el movimiento que ellos tenían cuando estaban dentro del vientre materno, al mismo tiempo que lo mantenemos cerca de nosotros sobre una superficie estable, preferiblemente el suelo, mientras realizamos otras actividades en casa o fuera de esta.

Con la hamaca se disminuye el uso del maxicosi o el carrito de bebé, pues su diseño ligero y compacto permite que sea fácil transportarla de un lugar a otro, ya que muchas de ellas son plegables e incluyen asas.

Además, los diseños con arcos de juegos, funciones vibratorias, balanceo electrónico, entre otros, le dan un valor más didáctico a las hamacas convirtiéndolas también en un centro de distracción para el bebé.

 

 

Entre las recomendaciones que hacen pediatras y matronas está la de usar la hamaca en períodos de media hora dos veces al día cuando el bebé está recién nacido, pues la posición en la que se mantiene puede afectar el desarrollo de su columna vertebral.

Sin embargo, también reconocen que el uso de la hamaca es beneficioso para los bebés pequeños que aún no sostienen el peso de su cabeza, pues la posición reclinada les da el soporte necesario para ver lo que sucede a su alrededor, sintiéndose parte de la dinámica familiar. Adicionalmente, favorece mucho la expulsión de los gases para evitar los problemas de reflujo, tan comunes y frecuentes en los recién nacidos.

Por otra parte, hay quienes afirman que el uso excesivo de la hamaca puede retrasar el progreso psicomotor del bebé, pues el hecho de que este pase tanto tiempo tumbado sobre su espalda no le permite desarrollar correctamente otros movimientos que logra cuando está boca abajo en la cuna o sobre el suelo, en una superficie como una alfombra o gimnasio para bebés, haciendo más lento el control de sus propios movimientos, extremidades, etc.

En consecuencia y como en cualquier producto, la hamaca tiene sus ventajas y desventajas, pros y contras, seguidores y detractores, que comentan sus opiniones abiertamente sobre este producto.

Hay quienes consideran que durante el día el bebé puede dormir sus siestas en la hamaca, ya sean las tradicionales que se cuelgan o las novedosas hamacas balancines de las marcas más famosas. Aún así reconocen que para el descanso nocturno del bebé es mejor que se use la cuna, el moisés o capazo, según sea el caso.

 

Mi bebé solo duerme en la hamaca

Al hacer una revisión de los foros y blogs de maternidad nos encontramos con una situación muy común en muchas familias que preocupa a los padres: algunos bebés solo concilian el sueño en la hamaca, o se han acostumbrado a dormir siestas con el balanceo de esta. Es aquí donde las opiniones se contraponen, pues cuando algunos foristas comentan que es un error, otros reconocen que en muchos países se acostumbra a los bebés a estar en hamacas desde recién nacidos, obviamente las hamacas que protagonizan nuestro debate no son las mismas que usan en los pueblos rurales de México, por ejemplo. Sin embargo el principio del diseño es el mismo.

 

 

Entonces, ¿qué podemos concluir?. Pues, desde nuestro punto de vista es muy sencillo: cada familia es diferente, lo que a nosotros nos funciona para dormir al bebé tal vez a otros padres no les funcione, quizás tú has encontrado una aliada en la hamaca para tener a tu bebé cerca y vigilarlo mientras realizas otras actividades en casa y a veces usas su efecto de balancín para dormirlo, y eso no te hace mejor ni peor madre. Otra madre quizás nunca tuvo una hamaca y tampoco le hizo falta porque ella usó otros medios para tener al bebé cerca, arrullarlo o vigilarlo.

Nuevamente, reiteramos que los extremos no son buenos, dejar al bebé pasar todo el día en la hamaca, privándolo de los brazos, el arrullo y calor de mamá no es sano, mucho menos que duerma toda la noche en ella. Pero tampoco es dañino usarla un par de veces al día mientras el bebé es pequeño y que este duerma algunas de sus siestas en ellas, pues es totalmente normal que sentemos al bebé y mientras hacemos algo cuando volteamos a verlo ya está dormido, o por lo menos así le sucede a una gran mayoría de padres en muchas ocasiones.

Ya cuando esté más grande y desarrolle mayor motricidad, empiece a gatear y a jugar él mismo decidirá si quiere pasar tiempo en la hamaca o no, y tú como madre sabrás comprender lo que le hace bien a tu bebé, lo que le gusta o no.

Así que te invitamos a seguir investigando, conociendo cada etapa de desarrollo de tu hijo para suministrarle los mejores cuidados y estímulos para que sea un niño sano y feliz, aprendiendo sobre todo lo que tu bebé usa, buscando opiniones de expertos, pediatras y otras madres que como tú ya han tenido las mismas dudas. Es esa curiosidad y sed de información la combinación idónea que te dará las herramientas y el discernimiento necesarios para comprender lo que tu hijo necesita y corregir cualquier dificultad a tiempo.

 

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