Preparación correcta del biberón con fórmulas para bebés: Aprende cómo hacerlo

Última actualización: 18.11.19

 

Pediatras, matronas, puericultores y hasta la abuelita saben que el mejor alimento para los bebés es y seguirá siendo la leche materna, ese néctar que el cuerpo de la mujer puede producir para alimentar al pequeño, nutrirlo adecuadamente y aportarle todos los minerales y vitaminas que necesita para un crecimiento normal.

Es por ello que la Organización Mundial de la Salud recomienda ampliamente la lactancia materna, de forma exclusiva, durante los primeros seis meses de vida, y después continuarla hasta los dos años. Con esta medida la intención principal es reducir los altos niveles de desnutrición infantil que hay en algunas partes del mundo.

Por otra parte, también sabemos que amamantar no es para todas las mujeres, pues más allá de la función natural y la capacidad biológica de hacerlo hay quienes simplemente no se sienten cómodas, no aprenden la técnica correcta o deben volver al trabajo rápidamente y no pueden amamantar a libre demanda, y esto nos las convierte en malas madres ni mucho menos.

Al contrario, estas madres merecen el mismo respeto y consideración que aquellas que decidieron amamantar hasta los dos o más años de edad del bebé. Por esta razón, queremos hacer énfasis en aquellas familias que han elegido la lactancia artificial como la alimentación alterna para su bebé y explicarles lo que necesitan saber para una preparación correcta del biberón.

 

Seguir siempre las indicaciones

El pediatra de tu hijo es el especialista indicado para decirte qué fórmula láctea es la mejor, según la edad del bebé. En consecuencia, hacemos énfasis en que debes adquirir la leche que te recomienda el médico y no la que usó tu hermana con su bebé, o la que recomienda la vecina porque la vió en televisión.

Una vez que ya tienes la leche para tu bebé, es importante seguir las indicaciones de la preparación. Todas las marcas incluyen su propia cuchara de medición, y por lo general se recomienda mezclar una porción al ras de leche por cada 30 ml de agua.

Es muy importante mantener la concentración indicada por el fabricante y no alterarla, porque de lo contrario tu bebé no estará recibiendo una alimentación adecuada y corre el riesgo de sufrir desnutrición si la mezcla queda aguada o deshidratación si echas más leche de la recomendada.

 

 

Mantener las medidas de higiene

Un rasgo muy particular que tienen las fórmulas lácteas para bebés es que no son productos totalmente estériles, aunque cumplan con una gran serie de normas sanitarias y de seguridad.

La OMS afirma que estos compuestos lácteos están propensos a adquirir bacterias, por lo que se debe reducir el riesgo de infección en los bebés. Es por ello que recomiendan hervir el agua a fuego vivo para preparar los biberones, así se estaría eliminando cualquier microorganismo ajeno a la fórmula para bebés. Estos son los pasos que recomienda la OMS seguir para preparar correctamente el biberón:

  • Desinfecta la superficie donde se va a hacer la preparación.
  • Lava tus manos con agua y jabón y sécalas bien con un paño limpio.
  • Esteriliza el agua al hervirla
  • Lee las instrucciones de la lata y vierte en el biberón limpio la cantidad de agua a utilizar, después deposita la cantidad de leche necesaria.
  • Cierra bien el biberón y empieza a agitarlo con fuerza para que el polvo se disuelva correctamente.
  • Enfría un poco el biberón con agua fría y asegurate de que queda por debajo de la tapa.
  • Revisa la temperatura de la leche derramando unas gotas en tu muñeca para comprobar que está tibia, si aún está muy caliente espera un poco más para alimentar al bebé.

Después de cada toma, no olvides lavar bien los biberones, tetinas y tapas, usar un cepillo especial para remover los restos de leche y proceder a esterilizarlos o mantenerlos lejos de moscas u otros vectores, hasta la próxima hora de alimentar al bebé.

 

Dudas más frecuentes

Una de las interrogantes más común entre los padres es si los biberones se pueden preparar anticipadamente. Sobre esto, la OMS recomienda que lo má seguro e higiénico es preparar el alimento nuevo y ofrecerlo al momento de cada toma.

Según esta organización, el alimento preparado previamente está más expuesto a la proliferación de bacterias, especialmente si se deja a temperatura ambiente.

Sin embargo, para facilitar las tomas por la noche puedes dejar preparados algunos biberones, siempre y cuando consideres las siguientes medidas:

  • Preparar los biberones por separado, de dos a tres según la frecuencia y la cantidad de leche que toma el pequeño por las noches
  • Usa agua hervida y prepáralos antes de los 5 minutos para aprovechar el calor del agua, agítalos bien y consérvalos en el refrigerador.
  • Por la noche saca el biberón justo antes de usarlo y caliéntalo durante 15 minutos. Se recomienda usar un cazo con agua muy caliente e introducir el biberón en él. Remuevelo cada cierto tiempo para que el líquido se caliente uniformemente.
  • Antes de dar el biberón al bebé no olvides revisar la temperatura de la leche.

Ahora bien, es importante recordarte que tanto pediatras como la OMS aconsejan no usar el microondas para calentar la leche del bebé, pues el calentamiento no es uniforme y pueden quemar al pequeño.

Asimismo, debes desechar la leche recalentada que no haya sido consumida en un lapso de dos horas, es decir que si en la primera toma tu bebé dejó algo de leche es preferible descartarla que volver a dársela en la próxima toma.

 

 

Biberones para viajar

Para viajes en coche hay quienes prefieren llevarse el alimento preparado y en estos casos es recomendables mantener la cadena de frío y refrigeración de los biberones preparados.

Por ello, es aconsejable meterlos en una bolsa de frío o neveras portátiles al sacarlos del refrigerador para mantener su temperatura y al llegar al destino guardarlos nuevamente en el refrigerador.

Cuando necesites alimentar al bebé podrás calentar un biberón como ya te explicamos.

 

Uso de termos

Por otra parte, hay madres que prefieren preparar el alimento de su bebé al momento de consumirlos y para ellas son muy útiles los termos. En estos recipientes pueden mantener el agua bien caliente, esterilizada y lista hasta el momento de preparar el biberón.

Hay termos pequeños y con capacidad para preparar dos o tres biberones y que puedes llevar en la bolsa del bebé para los viajes o paseos, así siempre tendrán el alimento fresco y listo para la hora de la comida.

En definitiva, son varias las formas que puedes adoptar para la preparación del mejor biberón de tu bebé siempre y cuando sigas las indicaciones de tu doctor y el fabricante, así como maximizar las medidas de higiene y limpieza para reducir el riesgo de enfermedades gastrointestinales en los bebés.

 

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