Toma estas previsiones antes de comprar un andador de bebé

Última actualización: 21.10.19

 

Con la llegada del nuevo integrante de la familia, los padres y familiares se esmeran por comprar juguetes y accesorios que ayuden en su crecimiento. Uno de estos accesorios que las madres acostumbran a comprar son los andadores, los cuales durante años alcanzaron una gran popularidad, siendo muy común que en las familias siempre hubiera un andador para los primeros pasos de los bebés.

En la actualidad el andador es considerado como un accesorio que merece toda nuestra atención, y aunque en algunos países está prohibido, como es el caso de Brasil y Canadá, en el resto del mundo su uso no es restringido y sigue siendo un regalo común para los bebés en crecimiento, desconociendo muchas veces los problemas que este puede causar a futuro.

 

El riesgo de usar andadores

Aunque no lo parezcan, los correpasillos representan un peligro para los bebés, ya que su estructura de cuatro o más ruedas permite una movilidad y desplazamiento a gran velocidad que los pequeños no pueden controlar, lo que puede ocasionar lesiones graves, siendo necesaria la asistencia médica. Esta información es avalada por la Asociación Española de Pediatría, resaltando que en Europa se registran más de 500 casos al año de incidentes en niños de 0 a 4 años que involucran el uso del andador.

Ahora bien, para muchos padres puede resultar un poco exagerado pensar que los andadores por sí solos ocasionan accidentes, asumiendo que se trata de un accesorio entretenido y seguro, además de beneficioso. Por esta razón, hay muchas familias que siguen adquiriendo este producto para ayudar a sus hijos a caminar y tener más independencia. Si estás considerando la posibilidad de comprar uno de estos, te recomendamos seguir leyendo para que conozcas los riesgos de usar un andador.

 

 

Quemaduras

El peligro latente que significa una quemadura con líquidos calientes, fuego de chimeneas, superficies del horno, radiadores, entre otros se incrementa con la independencia que el andador ofrece al pequeño. Y aunque trates de mantener una supervisión constante sobre el bebé, este tipo de accidentes suceden en fracciones de segundos, sin que te des cuenta.

 

Caídas

Las caídas son de los accidentes más comunes asociados al uso del andador, y es que la posibilidad de que el niño llegue al borde de una escalera y termine precipitándose en esta es el principal temor de padres y especialistas médicos. Lo mismo sucede con los pequeños que intentan alcanzar algo mientras están dentro del andador, el cual puede terminar volcándose y el bebé puede golpearse la cabeza.

 

Intoxicación

El acceso que tienen los niños que usan andadores por diversas partes de la casa les permite ampliar las posibilidades de explorar y recoger diferentes productos u objetos que ocasionan ahogamiento, intoxicación y hasta envenenamiento, si se trata de algún limpiador o un producto tóxico.

 

Otros incidentes

Si la casa no está preparada previamente antes del uso del andador, el bebé tendrá acceso a enchufes, cables u otros elementos que pueden ser muy peligrosos si no se tiene una supervisión permanente.

 

¿El andador ayuda a caminar?

Es totalmente normal que los padres quieran ver con rapidez la evolución de sus hijos, y terminan escogiendo el andador como instrumento para estimular su pronto andar, pero está opción está lejos de la realidad, según la Bristish Medical Journal en su investigación realizada en el 2010, en la que concluye que “el andador no solo no enseña a andar al bebé, sino que retrasa el inicio de la marcha”.

Sobre esto es importante acotar que el bebé debe experimentar cada etapa de su vida sin ser forzado, pues debe pasar por varios procesos que le ayudarán a alcanzar el desarrollo y la madurez cognitiva para crecer adecuadamente. Por esta razón, antes de andar, la mayoría de los bebés aprenden a sentarse y gatear, esto es indispensable para el fortalecimiento de sus músculos. Asimismo, les sirve para ejercitar sus articulaciones y extremidades superiores e inferiores aprendiendo a manejar su cuerpo, equilibrio y espacialidad en el entorno.

De acuerdo a diferentes estudios médicos, el andador evita todos los pasos mencionados anteriormente, afectando las habilidades cognitivas y motoras del pequeño. Tu bebé comenzará a caminar en determinado momento, por lo general entre los 12 y 18 meses, esto lo realizará solo y de manera natural, cuando sus condiciones físicas y cognitivas estén aptas.

 

Qué usar en vez de andador

Si bien los andadores son llamativos, no son la única opción a elegir cuando se trata de ofrecer entretenimiento y estimulación física a los bebés, a ellos les gustan lo colores y sonidos, así que juguetes didácticos, mesas o centros de actividades pueden ser factibles para el disfrute seguro en sus horas de juegos. Te recomendamos elegir un accesorio colorido y cuya movilidad sea limitada para que puedas supervisar la interacción del bebé con su juguete.

Los gimnasios para bebés, montables y piscinas hinchables con pelotas también son propicios para ayudarles a fortalecer los músculos, su sentido de equilibrio y la motricidad fina y gruesa. De igual forma, en el mercado se han popularizado los arneses para andar, que con un uso limitado a diario pueden ayudar a fortalecer los músculos del bebé y a darle mayor seguridad para que se anime a dar sus primeros pasos sin ayuda. Sin embargo, recomendamos consultar primero con tu pediatra para saber si ya tu bebé está en etapa de usarlo sin afectar su desarrollo postural ni forzar su musculatura.

 

 

Qué hacer si ya compraste el andador o te regalaron uno

Si compraste el andador con anterioridad, y piensas que tu hijo puede utilizarlo, puedes aplicar las siguientes acciones preventivas para evitar los riesgos y accidentes de los que hablamos.

  • El andador no enseñará a tu hijo a caminar, por lo tanto utilízalo por períodos de tiempo limitados y cortos, y no adelantes su uso, pues la edad más recomendada por los fabricantes es entre los 6 y 15 meses.
  • Verifica que el producto esté homologado y cumpla con los certificados de seguridad europeos EN 1273:2005.
  • Asegúrate de que tenga una base anti vuelco, y sistema de bloqueo en las ruedas para brindar seguridad frente a una posible caída. Restringe también el acceso a las escaleras.
  • El andador en superficies lisas suele desplazarse solo, por eso coloca a tu bebé en una superficie con textura o bien en una alfombra grande.
  • Convierte tu casa en una zona segura para bebés, sella todos los enchufes, recoge los cables y objetos a los que él niño tendría acceso con el andador y que pueden significar un peligro.
  • Mantén al niño alejado de la cocina, baño, terrazas y piscinas mientras usa el andador.

 

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