Tu cojín de lactancia siempre como nuevo, te decimos cómo

Última actualización: 13.08.20

 

Los cojines de lactancia se comenzaron a fabricar alrededor del año 2004, con el propósito de brindar a la madre y al bebé la comodidad necesaria para una lactancia efectiva y confortable. Sin embargo, para sacar partido a sus beneficios es necesario cuidar este accesorio y procurar que su higiene sea la más óptima.

 

En vista de lo complicado que podría llegar a ser alimentar a un bebé recién nacido, sobre todo cuando la madre es primeriza, nace la idea de crear ciertos accesorios que ofrecen grandes beneficios al momento de amamantar; tal como los cojines de lactancia. Estos productos fueron concebidos con la idea de proporcionar el soporte y la comodidad necesaria para dar pecho; ya que al no disponer de un espacio cómodo para amamantar, es posible que la madre adopte posturas incorrectas que generan dolores de espalda e incomodidad en el brazo que sostiene al bebé.

En este sentido, contar con un cojín de lactancia podría evitar este tipo de situación, haciendo el momento de la toma más placentero y confortable, tanto para la mamá como para el bebé; quien se alimentará mientras reposa cómodamente sobre el cojín, rodeado por los brazos de su madre.

 

Lo fundamental de la higiene

Mantener en óptimas condiciones de higiene cada implemento, accesorio, utensilio y cualquier objeto con el que el bebé tenga contacto es algo fundamental. En tal sentido, el cojín de lactancia no es la excepción; pues al mantenerlo limpio, libre de ácaros y de polvo, estarás apostando por el óptimo funcionamiento del aparato respiratorio de tu hijo, de su sistema inmune, de su piel y de su bienestar en general.

Para dejar aún más claro el riesgo que esto podría implicar, debes saber que los ácaros son animales microscópicos que viven en el polvo. Cada gramo de polvo podría contener aproximadamente entre 2 mil a 15 mil ácaros y suelen anidar en sofás, colchones, alfombras, peluches, almohadas y cojines. Estos agentes son los responsables de la mayoría de alergias de origen natural, tanto en niños como en adultos. Para eliminar eficientemente los alérgenos que podrían estar presentes en el cojín de lactancia, debes llevar a cabo una efectiva limpieza.

La ventaja de las fundas

Cuando se trata de mantener en buen estado el cojín de lactancia, deberás tomar en cuenta los materiales con los que está confeccionado. Estos accesorios vienen cubiertos con una funda en su exterior elaborada, en la mayoría de los casos, con textiles hipoalergénicos que disminuyen considerablemente el riesgo de alergias en los pequeños.

Además, estos textiles también poseen cualidades que hacen frente a derrames de líquidos, algo muy común cuando se alimenta a un bebé, cuando ocurren fugas del pañal o hay sudoración. De ahí la importancia de contar con una buena funda.

Pensando en cubrir esta necesidad, diferentes marcas de cojines de lactancia comercializan de manera independiente fundas protectoras, adaptadas a diferentes tamaños y modelos. Generalmente, estas suelen estar elaboradas con materiales suaves y al mismo tiempo transpirables; lo que permite que el bebé y la madre tengan un cojín agradable al tacto y con una superficie que evita la sudoración excesiva, característica muy bien valorada sobre todo en temporada de verano.

El uso de estas fundas favorece que puedan ser lavadas fácilmente, cada que sea necesario, a fin de mantener el cojín siempre limpio e higiénico. Por esto, contar con varias de ellas resulta práctico para recambiar sin tener que lavar el cojín totalmente.

 

Rellenos para cada gusto y necesidad

Es importante que el cojín de lactancia se mantenga indeformable con el paso del tiempo, por lo que es conveniente estar atento a los materiales del relleno. En este sentido, los mejores cojines de lactancia ofrecen una densidad adecuada a cada necesidad. Por ello, existen cojines rellenos de materiales diversos; algunos con fibras sintéticas como el poliéster, otros con diferentes tipos de espuma y también existen cojines rellenos de lana. Igualmente, podrás encontrarlos con bolitas de poliestireno en su interior o fabricados en material viscoelástico. Además, algunos modelos admiten que puedas acondicionar su relleno, según las necesidades particulares de cada madre.

Presta atención a las instrucciones de cada fabricante

Cada cierto tiempo podrás lavar el cojín sin inconvenientes, bien sea a mano o a máquina, como si de una prenda de vestir se tratase, sin que esto interfiera con su funcionalidad. Sin embargo, es importante que antes de lavar y secar este accesorio, consultes las instrucciones o recomendaciones dejadas por el fabricante en las etiquetas o en el manual de usuario. De esta manera, sabrás con seguridad los detergentes adecuados que puedes usar en cada modelo.

En la mayoría de los casos, es recomendable los jabones líquidos y neutros; utilizados para prendas delicadas. Así mismo, deberás informarte de aquellos detergentes que en ningún caso son apropiados para este tipo de accesorios, como aquellos que contienen lejía o agentes blanqueantes que podrían afectar las fibras o la coloración de los textiles. Así mismo, evita el uso de detergentes con fragancias fuertes que pudiesen generar alergias en tu bebé.

 

La limpieza adecuada para cada cojín

Dependiendo del modelo del cojín, de su funda y del relleno, deberás aprender a realizar la limpieza más apropiada. En este sentido, los cojines rellenos con bolitas de poliestireno deberán contar con una funda o forro protector de excelente calidad, con el fin de que el cojín se conserve en buen estado. Este forro podrá ser lavado cada vez que sea necesario y reemplazado momentáneamente por uno limpio; pues estos cojines no podrán ser lavados en su totalidad, ya que el relleno perdería la forma y por ende, sus beneficios.

En el caso de la limpieza de los cojines de lactancia rellenos de material viscoelástico, deberás extraer la funda protectora y lavar la espuma cuidadosamente a mano; ya que este tipo de relleno es más delicado que los anteriores. Es recomendable el uso de una bañera para remojar con agua y jabón líquido este tipo de cojines, para después exprimir muy bien y dejar secar al aire libre.

Adicionalmente, es aconsejable aspirarlos una vez por semana, del mismo modo que los diferentes tipos de almohadas o cojines que tengas en casa, pues así removerás residuos de polvo, ácaros y células muertas adheridas. Realizar correctamente la limpieza del cojín de lactancia, te podría asegurar una larga vida útil del producto y mayor confianza al momento de usarlo.

 

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