Utiliza correctamente el cojín de lactancia y sácale el máximo provecho

Última actualización: 13.08.20

 

Dada la importancia de amamantar y los grandes beneficios que ofrece la leche materna, el cojín de lactancia se ha convertido en el gran aliado de las madres durante esta etapa. Sin embargo, es conveniente aprender a usarlo en diferentes posturas y aprovechar todas sus prestaciones en beneficio de las dos partes.

 

Todos los expertos en desarrollo infantil concuerdan en que la lactancia materna es por excelencia la mejor forma de alimentación para un niño, dadas las grandes ventajas y beneficios que brinda a favor del pequeño. La leche materna provee al bebé de todos los nutrientes esenciales y también de anticuerpos que le permitirán crecer y desarrollarse sano y fuerte; en especial, durante sus primeros meses de vida.

Así mismo, el acto de amamantar intensifica los lazos afectivos que unen a madre e hijo y además, fomenta la pérdida de peso ganado durante el embarazo y ayuda a regular el tamaño del útero. Sin embargo, muchas madres cuando dan pecho a su bebé y no cuentan con una postura cómoda, terminan padeciendo de serias molestias en la espalda, lo que genera dolores a nivel dorsal y lumbar. Esto se debe al esfuerzo que ocasiona el tener que cargar con el peso del bebé y acomodarlo de la mejor manera para que alcance el pezón.

Por esta razón, hoy en día el uso de cojines de lactancia se ha convertido en una tendencia. Son accesorios de gran utilidad que sirven de apoyo para soportar el peso del bebé mientras es amamantado. Su principal función es proveer una superficie cómoda para recostar el niño, al tiempo que brinda la altura correcta para que el pequeño pueda tener acceso al pezón fácilmente.

 

El cojín de lactancia, tu gran aliado

Si buscas ¿cuál es el mejor cojín de lactancia? (en este enlace encuentras varios productos para analizar) Lo mejor es apostar por un modelo que ofrezca un diseño apropiado para tus necesidades. En este sentido, existen cojines con formato de herradura y con formato de serpiente (cuerpo completo). En cualquier caso, este accesorio está pensado para brindar un plus de relajación y comodidad a la madre a la hora de la toma, lo cual se verá reflejado en la salud de la espalda. Además, aporta el máximo confort al bebé, ya que ofrece un óptimo acolchado, textiles hipo alergénicos y gran suavidad al tacto. Por esto, un cojín de lactancia podría ser el mejor regalo para la futura madre, sobre todo si es inexperta.

Las posturas más adecuadas para usar el cojín de lactancia

Al momento de amamantar cada madre elige la postura más conveniente, aquella que le resulte más cómoda tanto para ella como para el pequeño. La idea es que adopte una posición que favorezca la toma de una forma eficiente y sin causar ningún tipo de molestias.

Cabe destacar, que más allá de la comodidad que necesita la madre para dar pecho, lo más importante es el bienestar y confort del niño. Por esto, te presentamos las posturas más usuales que se pueden adoptar al momento de amamantar y la utilidad que presta un cojín de lactancia para estos momentos.

 

Postura de cuna

La postura de cuna es una de las utilizadas por la mayoría de madres, ya que resulta muy cómoda para ambas partes. Se trata de adoptar una posición sentada, bien sea en una poltrona, silla o mecedora y con los brazos en forma horizontal se sujeta al bebé, apoyando su cabeza en el hueco del brazo o en el antebrazo, acercándolo al pecho para que se alimente correctamente. En este caso, el cojín de lactancia brinda excelente apoyo, ya que puede colocarse debajo de los brazos y sobre las piernas, a fin de que soporte el peso del niño y la madre lo acune de forma confortable.

 

Postura de agarre cruzado o de cuna cruzada

Esta postura es semejante a la postura de cuna, con la diferencia de que la cabeza del pequeño no va apoyada en el antebrazo de la madre, sino que esta vez tanto la cabeza como la espalda del niño van sujetas con las manos; es decir, que la madre acomoda el cuerpo de su hijo, mientras lo rodea con sus brazos. El cojín de lactancia en esta postura es utilizado principalmente para dar soporte a la espalda de la mamá.

Postura tumbada

La postura tumbada resulta ser la mejor opción cuando la madre presenta fatiga, cansancio excesivo o cuando la hora de amamantar es en la noche. En estos casos, la madre se tumba de lado en la cama y coloca a su bebé de frente a su pecho; el cojín de lactancia deberá ponerse debajo del niño, para situarlo a una altura conveniente y pueda tener un fácil acceso al seno materno. Además, el pequeño podrá ser acunado con los brazos de su mamá.

 

Postura de rugby

Aunque no es la posición más utilizada, algunas prefieren dar pecho en esta postura; ya que una vez que es adoptada resulta muy cómoda. Para ello, es necesario estar semitumbada en la cama o en un sofá, con las piernas ligeramente flexionadas y apoyando el cuerpo en un brazo (del lado que el bebé va a realizar la toma). Después, se pasa el cuerpo del niño por debajo del brazo, de tal manera que su cabeza quedará frente al pecho; lo que favorece el agarre del pezón. El cojín deberá ponerse debajo del bebé para mayor comodidad.

 

Aprovecha al máximo tu cojín de lactancia

Aunque el principal objetivo de estos productos es brindar confort a la madre y al niño durante la lactancia, también puede utilizarse con otros propósitos. Tal es el caso de las embarazadas, que lo usan para mejorar el descanso y la calidad del sueño; también resulta adecuado como soporte para levantar las piernas y aliviar los pies hinchados.

Por otro lado, son accesorios que (según el diseño), podrán ser útiles como cuna nido cuando el pequeño duerme. Del mismo modo, resultan apropiados cuando se da biberón al niño, por lo que no solo las madres podrán utilizarlos para dar pecho, sino también los padres o cuidadores; ya que favorece el confort tanto del bebé como del adulto.

 

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