Educación infantil en los valores

Última actualización: 15.06.21

 

Mucho se escucha decir que la sociedad actual sufre una crisis de valores, por lo que urge que la educación infantil contemple una pedagogía para reforzar el aprendizaje de los valores en los niños en sus actividades diarias. Pero, no se puede olvidar que la educación en valores comienza en el hogar. 

 

En las escuelas, desde los primeros años de educación infantil, se ha priorizado la enseñanza de los valores para niños, pues estos representan un pilar moral en la vida de las personas y el desarrollo de la sociedad. 

Los niños de hoy serán los ciudadanos del mañana y si queremos personas integrales en el futuro es importante enseñar los valores fundamentales desde temprana edad. En consecuencia, debemos trabajar para formar adultos responsables, respetuosos y capaces de tomar decisiones acertadas para ellos mismos, así como para la sociedad en la que se desenvuelven. 

 

¿Qué son los valores?

Los valores pueden definirse como principios y normas que son aceptados en la sociedad para establecer la manera correcta de comportarnos. Estas características son apreciadas y se considera que deben conservarse, así como replicarse en todos los ciudadanos de bien. 

Entre estos principios fundamentales podemos mencionar: amor, fidelidad, honestidad, confianza, respeto, humildad, comprensión, prudencia, amabilidad, valentía, gratitud, tolerancia, optimismo, solidaridad, entre otros. 

Cada uno de estos representan aprendizajes diarios que aplicamos en nuestra vida desde que somos muy pequeños y que son moldeados por el entorno en el que estamos o la familia en la que crecemos. 

 

Tipos de valores

De forma general, los valores se clasifican de acuerdo a su naturaleza o construcción histórica, dependiendo también del área de la vida en la que son aplicados. Por esta razón, se pueden dividir en valores fundamentales o universales, personales, familiares, laborales, religiosos, políticos, entre otros, pudiendo repetirse un mismo valor en diferentes categorías.

A continuación hacemos un resumen de algunos de estos valores.

  • Valores universales: Son aquellos considerados como normas positivas que deben regir la sociedad y que son compartidos en diferentes culturas: respeto a la vida, libertad, honestidad, amor, paz, autodominio, respeto, solidaridad, etc.
  • Valores personales: Son los que se aplican día a día en todos los contextos del individuo, formando parte de sus hábitos: respeto por los padres e hijos, honestidad, amabilidad, empatía, entre otros.
  • Valores familiares: Son los que predominan en los vínculos afectivos de una familia y que se pueden mantener generación tras generación: devoción por los ancestros, respeto a las tradiciones, protección del más débil, etc.
  • Valores laborales: Son aquellos aplicados en el ámbito laboral que van en sintonía con los valores de la empresa o lugar de trabajo: pueden ser perseverancia, trabajo en equipo, tolerancia, adaptación al cambio y otros más.

Ahora bien, cuando hablamos de los valores en la educación infantil debemos enfocarnos en lo que debe saber un niño de 5 años. De esta manera, se pueden definir estrategias y actividades que permitan reforzar los conceptos que los pequeños ya conocen sobre ciertos valores y que, probablemente, han aprendido en el entorno familiar. 

Un ejemplo muy claro de lo que estamos hablando es cuando se le enseña al niño desde pequeño el hábito de hacer su cama infantil todos los días al levantarse. Algo tan simple como esto puede fomentar en un niño de 5 años la responsabilidad y el sentido del orden. 

En consecuencia, será más fácil que este niño cada día en la escuela ayude a recoger los juguetes o materiales usados en la clase, así como ordenar el lugar para el día siguiente. 

Es por ello que los primeros años de una persona son fundamentales para introducir los valores en su cotidianidad, siendo la familia el principal modelo a seguir. Sin embargo, existen numerosos casos de niños que no recibieron la educación en el hogar sobre valores; y al crecer ellos pudieron romper los paradigmas familiares para marcar una diferencia y ser personas con principios éticos y morales. Pero, este es otro tema del que no hablaremos ahora, pues nuestro objetivo es entender la importancia de educar en valores desde la infancia. 

¿Qué es la educación en valores?

En la actualidad, la educación pedagógica debe estar ligada a la educación emocional y la enseñanza de valores para los niños. Muchos psicólogos y estudios  sobre crianza demuestran que no es suficiente enfocarnos en enseñar lectoescritura, conocimientos y cálculos matemáticos a los niños si estos no saben expresar sus emociones o demostrar empatía y respeto a las demás personas, empezando por los compañeros de clase a los que frecuentan diariamente.

En este sentido, existen diferentes actividades para trabajar los valores en el aula infantil de forma implícita y explícita, que permiten a los niños adoptar esas conductas basadas en principios éticos y morales para aplicarlos en su vida diaria. Sin embargo, en esta etapa es de suma importancia la sinergia entre escuela y familia para que exista coherencia en la enseñanza de dichos valores. 

Empezar por hacer la lista de valores que van a ser las normas de la clase puede ser una forma de introducir a los niños en este concepto. De esta manera, decidirán cómo respetar al compañero, colaborar con los profesores, compartir el material de trabajo y respetar el bien común, es decir, cuidar las instalaciones de la escuela. Estas son algunas de las acciones que cada día sirven como ejemplos de valores y que los niños deben aplicar para cumplir con las reglas.

Dichas conductas se convertirán en hábitos que los niños pueden mantener en otros lugares diferentes a la escuela, convirtiéndose así en personas con carácter y principios.  

 

Importancia de la educación en valores en infantil

Somos enfáticos en afirmar que la enseñanza de los valores debe empezar dentro del hogar, pues los padres y la familia son los principales modelos de referencia ética que el pequeño tiene en sus primeros años de desarrollo. 

Por lo tanto, es un concepto errado pensar que los niños solo van a aprender los valores en la escuela, pues es en casa donde deben adquirir sus primeros cimientos éticos y morales. 

Por otro lado, la escuela se convierte en un escenario protagónico para los pequeños, en donde pueden practicar sus valores en las innumerables circunstancias que se presentarán. De igual manera, podrían reforzar los valores positivos que traen desde casa y aprender nuevas estrategias de comunicación y acciones que les ayuden a lograr una convivencia saludable. 

 

Valores para trabajar con niños

En la educación infantil y primaria se pueden usar diversas estrategias para enseñar a los niños cuáles son los valores principales que deben practicar desde temprana edad, como el respecto a la diversidad de razas, religiones, tradiciones y culturas; amor por la naturaleza, honestidad, empatía, organización, responsabilidad, entre muchos otros. 

Actualmente, los recursos multimedia se han convertido en herramientas poderosas y efectivas para enseñar a los pequeños sobre estos conceptos fundamentales de convivencia. Por ejemplo, en plataformas de videos como Youtube existen muchos cortos con valores para niños, disponibles para ver gratuitamente, que captan la atención de los pequeños por ser dibujos animados que muestran una historia llena de emotividad, empatía y muchos valores.

Ver estos cortos para trabajar los valores en familia representa una oportunidad para conversar con los niños sobre el contenido del cortometraje, escuchar sus opiniones sobre lo que vieron y cuáles actitudes pueden considerarse valores. 

Asimismo, la hora del recreo, de la comida o los momentos en que se realizan actividades lúdicas también son espacios para promover la educación en valores. De igual manera, conviene remarcar la importancia que tiene no solo explicar a los niños cuáles son los valores importantes, es necesario que vean cómo los padres y educadores practican tales valores, para que entiendan que hay una coherencia entre lo que se dice y lo que se hace.

En este sentido es necesario trabajar los valores en primaria y en todas las etapas de educación, así como en cualquier actividad social o extracurricular que los pequeños realicen. La razón es que todas estas experiencias van a sumar en la formación integral del individuo para forjar los principios éticos que van a predominar en su vida. 

Educando en valores ¿cómo lo hago?

  • Dar el ejemplo

Ya sea en la escuela o el hogar, el ejemplo es la mejor forma de enseñar valores a los niños, pues estos repiten las conductas que observan a diario: ver a sus padres separar la basura y no tirar desperdicios al suelo es una forma de decirles que es importante cuidar el ambiente. Asimismo, ver cómo ceden el asiento del autobús a un anciano les enseña el respeto a los adultos mayores y la empatía. 

  • Recursos literarios

En los cuentos e historias infantiles encontramos enseñanzas de moralejas y valores que los niños pueden entender de una forma entretenida. Padres y maestros pueden contar estas historias y después comentar con los niños sobre lo aprendido. 

  • Participación activa

Enseñarles solidaridad a los niños no puede ser tan difícil si los involucramos en las actividades relacionadas con donaciones. Puedes pedirles que escojan la ropa que ya no les sirve y que está en buenas condiciones, así como juguetes que ya no usan para llevarlos a un centro de recolección para personas necesitadas. También puedes hacerlos participantes en la recolección de alimentos para familias carentes. De esta manera pueden entender la importancia de ayudar a los más desprotegidos. 

  • Validar sus emociones

En la escuela pueden presentarse muchas situaciones en las que los niños deben aprender a canalizar sus emociones y expresar lo que sienten, pero respetando las opiniones de sus compañeros. En este sentido, los profesores se convierten en moduladores del proceso para enseñar a los niños a sentir empatía al mismo tiempo que son honestos. Esta es una forma de validar sus emociones y demostrarles que así como son importantes sus sentimientos, también lo son los del resto de la clase. 

  • Ofrecer apoyo incondicional

Los niños necesitan confiar en sus padres y maestros, para que cuando no sepan cómo reaccionar ante determinada situación puedan obtener la orientación necesaria y actuar de forma acertada. Por esta razón, se debe hablar siempre de la posibilidad de cometer errores y que todos podemos equivocarnos en algún momento, siendo de gran importancia que los pequeños vean a los adultos disculparse y corregir sus errores, demostrando que de las equivocaciones también podemos aprender.

  • Refuerzo continuo

Educar en valores no es una asignatura de una vez a la semana. Estamos hablando de un aprendizaje diario que debe reforzarse continuamente con el ejemplo. Asimismo, los padres deben hablar con sus hijos sobre determinadas acciones, decirles qué valores están representados en ellas y cuál es su significado, al mismo tiempo que lo demuestran en sus actividades diarias. De esta forma, los pequeños aprenden cuáles son dichos valores y cómo emplearlos también en su cotidianidad.

  • Sin maltratos

Para enseñar valores no hace falta gritar ni violentar a los niños, porque lo que se genera es un efecto totalmente contrario: los niños asocian la práctica de valores con dolor y miedo, sin entender realmente su importancia. En este sentido, es importante promover la crianza respetuosa y enseñarles a los niños desde el amor, cultivando la paciencia para que puedan aprender acorde a su edad el significado de los valores que van a mantener en su vida. 

¿Y los contravalores?

Actualmente, nuestra sociedad está rodeada de influencias negativas que pueden distorsionar la percepción de los niños sobre el mundo en el que viven. Es por ello que a los niños en infantil también se les debe hablar sobre los contravalores. 

Si los valores son todas aquellas normas aceptadas en la sociedad para vivir en armonía, los contravalores son justamente lo contrario. De esta forma, se les explica sencillamente que el egoísmo es el contravalor de la gratitud, la deshonestidad es el de la honestidad y así sucesivamente.

La idea es que los niños sepan que estas conductas negativas no deben ser adoptadas por ellos, porque eso los convertiría en personas desagradables e infelices. Por lo tanto, la mejor forma de evitar estos contravalores es, precisamente, fomentando la práctica de los valores. 

Y es aquí donde reiteramos la importancia de la educación en valores desde los primeros años de la escuela y de la infancia, puesto que solo a través de esta enseñanza los niños podrán tener su propio criterio, tomar decisiones correctas y enfrentar con madurez todas las etapas de su vida.

Es también en este punto donde los adultos, padres o maestros, debemos reflexionar sobre nuestros propios valores y si de verdad los aplicamos o no en nuestra vida diaria. ¿Cómo podemos ser mejores ejemplos para los niños? ¿Qué hábitos debemos cambiar para inculcarles más valores a nuestros hijos o estudiantes? Estas son solo algunas de las interrogantes que debemos plantearnos como una cuestión existencial, pues si queremos una sociedad más equitativa, justa, tolerante, honesta, respetuosa y un largo etcétera, debemos empezar por nosotros mismos.

De esta forma estaremos siendo coherentes al momento de criar y educar a los niños de hoy, que serán los adultos del mañana. Preguntémonos ¿qué clase de ciudadanos queremos en nuestra sociedad? y podremos entender la verdadera importancia de la educación en valores. 

 

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