Cómo utilizar un cochecito de bebé

Última actualización: 14.06.24

 

Cuando los padres son primerizos les resulta abrumador aprender a utilizar la cantidad de cosas que necesitan para sus bebés, además del propio cuidado del pequeño que ocupa bastante tiempo.

Por esta razón, es cómodo contar con una guía que te enseñe el paso a paso para aprender a utilizarlos.

 

El montaje

En dependencia al lugar donde adquieras el cochecito, este puede venir en un empaque con todos los elementos de su estructura. Asimismo, el fabricante debería proveer de las instrucciones necesarias para realizar el montaje.

Los cochecitos se forman por varias piezas que se acoplan entre sí. Su base es un chasis donde se insertan las ruedas, la capota, el asiento y, en algunos casos, el manillar.

Es indispensable observar que toda la estructura haya quedado bien segura para evitar inconvenientes al momento de utilizar con el bebé y también verificar que elementos como los frenos y la palanca para el plegado estén funcionando como deberían.

 

El funcionamiento del cochecito

Antes de utilizarlo con el bebé, lo mejor será fijarse en la forma que tiene de trabajar cada parte del cochecito. Esto es, la capacidad de reclinar que tiene el respaldo ya que de eso dependerá mucho si es apto para recién nacidos o no.

También hay que revisar la extensión que es posible de hacer a la capota y los mejores ángulos para cada época.

Aunque lo más común es que el cochecito se empiece a utilizar con bebés recién nacidos, fijarse en la posición en que está el reposapiés y si es desmontable o no, ayudará mucho a organizarse para saber en qué momento es apropiado utilizarlo.

Por otro lado, hace falta comprobar si el manillar es regulable en altura y si es posible de mover para llevar al bebé hacia el frente o hacia atrás, pues esto puede brindar comodidad y tranquilidad a ambos.

 

La forma de colocar al bebé

Muy relacionado al punto anterior está este. Si el bebé está recién nacido es mejor iniciarse con el uso del capazo (en caso que el cochecito sea transformable o lo traiga incluido), sino hay que asegurarse que esté totalmente reclinado.

Como medidas de seguridad, los cochecitos incorporan un método de sujeción con arneses. Estos deberán estar ajustado lo suficiente para evitar accidentes pero sin impedir que el bebé tenga la movilidad que le hace falta.

En caso de que ya el bebé se pueda sentar solo, se le puede ajustar el respaldo de acuerdo al momento de uso.

 

 

La limpieza

Esta es una parte fundamental para que el bebé esté es un sitio aseado todo el tiempo. La mayoría de los modelos tienen las partes textiles removibles, lo que facilita que se puedan lavar a máquina o a mano, según las instrucciones que dé el fabricante.

Al desprender esto, queda la parte metálica libre que deberá limpiarse con un paño húmedo y algún producto apto para este trabajo, que no genere olores fuertes y que no dañe al chasis.

Es una buena idea también limpiar las ruedas, para evitar que las partículas que puedan agruparse en ellas por el tránsito común en las vías las deterioren.

 

 

 

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