Cómo utilizar una cámara para niños

Última actualización: 19.04.24

 

Nada resulta tan gratificante como tener la oportunidad de iniciar a tus hijos, sobrinos o alumnos, en tus mismas aficiones, compartiendo con ellos y transmitiéndoles de primera mano todos tus conocimientos y experiencia respectiva.

En este caso particular se trata de la fotografía, un arte iconográfico de alto impacto que se ejerce a escala planetaria y cuya masificación la inicia el buen George Eastman (industrial estadounidense fundador de la empresa Kodak a finales del siglo XIX), hasta hacerse viral, hoy en día, a través de las redes sociales donde se suben cientos de millones de fotos a diario.

 

 

Experimentar con el sentido de la vista

Empezar a utilizar las cámaras infantiles por parte de los niños consiste, ante todo, en animarlos a ejercer el prodigioso sentido de la vista y realizar todos los sinónimos del verbo ver: observar, contemplar, mirar y admirar. Utilizar las cámaras infantiles se trata de “volver a aprender a ver” lo que tenemos alrededor. Tienes que enseñarle al niño que, cuando se toma una fotografía, es tan importante lo que está dentro del encuadre como todo aquello que decides dejar fuera, ejerciendo la subjetividad de tu mirada.

Usar las cámaras infantiles consiste en que cada niño encuentre y desarrolle su propia forma de ver al mundo y, así, poder compartirlo con los demás, mostrando, a través de sus fotos, las cosas tal y cómo él mismo las admira y entiende.

 

Explicaciones básicas

Enséñale al niño que la cámara es una prolongación de él mismo que se sostiene de manera firme y cuidadosa al momento de tomar fotos. Muéstrale cómo se enfoca y se decide el encuadre de cada imagen que le interesa preservar. Recuérdale que las baterías tienen que estar cargadas a tope y la memoria debe tener espacio disponible para no quedarse con las ganas de disparar más fotos. Al respecto, instrúyelo en la conveniencia de descargar las fotos en el ordenador y limpiar la memoria de la cámara.

 

Elogia cada una de las buenas fotografías

Elogia las mejores fotos tomadas por el niño y explícale sus méritos específicos. Alecciónalo en eliminar las imágenes desenfocadas y todas aquellas que no funcionan, diciéndole por qué y cómo pueden mejorarse. Anímalo, una y otra vez, a superarse a sí mismo en este emocionante juego visual que le puede abrir caminos profesionales.

 

 

Limpieza y mantenimiento de la cámara

La mayoría de productos de esta gama apela a niños mayores de 3 años, lo que representa un desafío pedagógico para los adultos en cuanto a la manipulación de este “juguete” sensible a golpes y caídas, aún cuando los fabricantes los doten de resistentes carcasas recubiertas de goma que pueden absorber algún impacto. Reitérale también al niño, desde el principio, que no debe tocar la lente de la cámara.

 

Características básicas que debe poseer la cámara

En la medida de lo posible procura que la cámara del niño disponga de batería de litio recargable, conexión USB y compatibilidad con sistema operativo Windows, como mínimo, y que admita tarjetas de memoria SD. Recuerda que nunca va a sobrar resolución, así que búscate un promedio de 8 megapíxeles, de manera que la cámara crezca con tu hijo.

 

 

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