Cómo utilizar una muselina

Última actualización: 28.05.24

 

Los padres primerizos, por temor a lastimar a sus bebés de alguna forma y no tomar la decisión correcta, usualmente suelen preocuparse por las cosas más sencillas del mundo.

En este caso, es totalmente entendible que busquen información sobre cómo utilizar una muselina para bebé, para darle a su bebé el mejor cuidado posible.

Sin embargo, esto es realmente sencillo y lo único que realmente se necesita saber son todos los usos que se le pueden dar a este práctico producto.

 

Para envolver al bebé

Los bebés recién nacidos suelen buscar posiciones fetales al dormir o posiciones que mantengan sus extremidades bastante juntas y se asemejen a la forma en la que se encontraban en el útero.

Por eso, al nacer, las muselinas son muy funcionales para envolver al bebé de forma firme y segura, sin lastimarlo. Esto puede recordarle a sus momentos en la barriga y ayudar a calmarlo, dormir mejor y cubrirlo también del frío.

 

Para recostarlo

Todas las superficies tienen gérmenes y hay que proteger a los más pequeños de ellos. Si deseas recostar a tu bebé, coloca siempre una muselina primero para que su carita nunca toque superficies desconocidas que puedan perjudicar su piel u otra parte delicada de su cuerpo.

Incluso si lo estás cargando, es mejor colocar una muselina entre su cara y tu hombro para evitar que él te babee y que pueda adquirir alguna irritación debido a tu ropa, tu sudor o simplemente al contacto directo con la piel.

 

Para cubrir a la mamá

Si a tu bebé le dio hambre y te encuentras en público, es posible que te dé un poco de vergüenza amamantarlo a la vista de todos. Si este es tu caso, cubrir el rostro de tu bebé mientras come con una muselina hará que te sientas más cómoda y, al ser una tela ligera, tu pequeño probablemente no se molestará por eso.

 

Para bloquear los rayos del sol

Si en medio de un paseo tu bebé se queda dormido, ya sea en el coche o en tus brazos, cubrirlo con una muselina puede ayudarle a dormir mejor, pues puede servir para tapar la claridad del sol.

Incluso, si tu bebé no está dormido y los rayos del sol están muy fuertes, también podrás usar la muselina para protegerlo.

 

 

Para mantenerlo limpio

Si tu bebé se ha ensuciado, puedes destinar una muselina a limpiarlo. Debido a que la tela es absorbente y bastante suave, esta es una de las formas más sencillas de mantener limpio a tu bebé.

Con tan solo agregar un poco de agua, la tarea será más sencilla. Es recomendable que, si usarás una muselina para la limpieza, destines esa en específico para dicha actividad solamente, mientras tienes otras impecables para recostarlo.

 

Para darle apoyo a tu hijo

Si, para evitar el reflujo, tu bebé tiene que dormir de lado de forma obligatoria o si deseas dormir junto a él pero mantenerte separada un poco por precaución, las muselinas pueden servir de apoyo.

Con tan solo acomodar a tu bebé y colocar la muselina, con un grosor apropiado, en su espalda, tu niño se mantendrá en posición al dormir. Además, si está un poco más grande, también podrá servir para apoyar la cabeza y el cuello, dándole mayor confort al estar recostado.

 

 

 

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