Formas para crear tu propia pintura acrílica

Última actualización: 28.02.24

 

Crear tu propia pintura acrílica en el hogar es una alternativa completamente posible a la compra de los frascos o tubos en tiendas de arte. Su elaboración puede formar parte de un divertido y conveniente proyecto en el que, además de componer matices particulares de colores, tendrás más pintura a menor precio.

 

Las razones para preferir la pintura acrílica cuando se trata de dar rienda suelta a tu creatividad pintando cuadros o decorando hermosas manualidades son muy válidas. Por ejemplo, su material plastificado no solo hace lucir los colores de una manera más viva, sino que permite un fácil impregnado a diversidad de superficies.

Animarte a crear tu pintura no tiene que significar un producto de menor calidad. Solo basta que sigas algunas recomendaciones de relevancia para tratar de lograr al máximo la misma cobertura y retención de color en las que radican el desempeño y efectividad de la pintura acrílica.

 

Usando cola blanca

Si en tu casa hay niños, seguramente ya tienes todos los materiales necesarios para destacarte con la mejor pintura acrílica hecha en tu propio hogar. Para la mayoría de los niños, las formas de entretenimiento van más allá de lo digital y llenan sus espacios de tiempo con momentos de imaginación a través de las manualidades.

A estos pequeños artistas y pintores del futuro no les falta entre sus implementos básicos la témpera y la cola blanca. Esto es todo lo que necesitas para una versión casera de pintura acrílica en la que su preparación es tan sencilla que parece un juego de niños. El único truco para el éxito está en mezclar muy bien.

Solo se trata de combinar témpera y cola blanca como elemento plastificador. La medida efectiva es ¼ de cola blanca de la cantidad de témpera que quieras preparar. Utiliza un pincel para mezclar sin parar hasta que se logre una pintura homogénea en la que ni grumos ni restos de cola blanca sean perceptibles.

Pigmentos como ingredientes

Otra manera de lograr hacer pintura acrílica con efectos que no tienen nada de falsos es usando como base pigmento de pintura seca. Puedes ir a las tiendas de arte y escoger el pigmento del color que prefieras y que te servirá para crear la pintura ideal para adentrarte en la práctica artística.

Aparte de este ingrediente elemental, es necesario que cuentes con un medio acrílico, una bandeja o paleta plana y una espátula para ayudar al pigmento a incorporarse a la mezcla. Para seleccionar el medio o médium para acrílico, como también se le llama, debes considerar la característica especial que quieras darle a la pintura.

Entre los tipos de medios más usados se encuentran el gel que, además de dar consistencia fluida o cremosa a la pintura, puede otorgarle un acabado mate, semi brillante o brillante. El llamado medio fluido o pouring le da la consistencia perfecta para poder adherirse a la superficie con la técnica del salpicado. El medio con textura logra en tu trabajo una impresionante capa 3D con sensación de arena o piedra pómez.

Otro que está entre los más populares es el retardador cuyo propósito es alargar el tiempo de secado de la pintura, dándote más tiempo para experimentar con mezclas.

Una vez que tienes todo listo, vierte una cucharada de pigmento sobre la paleta y agrega solo dos gotas de agua para comenzar a suavizar el pigmento. Con la espátula ve mezclando hasta no observar bultos o grumos y en ese momento es cuando añades dos cucharadas del medio acrílico. Continúa mezclando hasta obtener la viscosidad deseada y listo.

 

Cómo usar la pintura

Al terminar de hacer tu propia pintura acrílica, ya estás listo para usarla y aplicarla en diversidad de formas. Por ejemplo, un pincel puede ser un instrumento capaz de lograr diferentes resultados sea para el fondo o los detalles del dibujo.

Si el pincel está seco, puedes lograr un trazo fuerte con líneas desiguales de color que reflejan una textura interesante. Por su parte, uno húmedo es capaz de crear el mejor efecto acuarela o de salpicadura en tu obra. Para los pormenores que dan nitidez al detalle, un pincel pequeño y fino destacará la técnica.

Por otro lado, alcanzar una textura divertida como el dabbing requiere el uso de la esquina de una esponja y la aplicación de la pintura con una espátula o cuchillo de paleta te hará sentir como decorando un pastel. Independientemente del instrumento escogido, recuerda que la pintura acrílica exige al pintor velocidad para no secarse, así que es algo a desarrollar al ir explorando tus técnicas para crear arte.

 

Recomendaciones importantes

Hacer todo de la manera que se indica es fundamental para evitar que el esfuerzo y la emoción que se pusieron en la creación de tu propia pintura acrílica se pierdan. Aunque el procedimiento puede describirse como sencillo, es preciso adelantarse a medidas de seguridad que eviten desencadenamiento de cualquier proceso alérgico.

Lo primero es disponer todos los materiales en un lugar ventilado y no permitir que mascotas, niños u otras personas estén muy cerca al momento de mezclar el polvo o verter el aditivo o medio acrílico. No solo hay que resguardarse de la toxicidad química, sino también de los olores fuertes o el polvillo. Por lo tanto, el uso de una mascarilla de respiración es muy recomendable.

Otra sugerencia importante está relacionada con dónde almacenar las pinturas que hayas creado. Hay que recordar que este tipo de pintura se seca rápido, así que las características del recipiente son claves. Lo más aconsejable es el uso de tubos o botellas pequeñas que sean de vidrio y a los que no les puede faltar una forma hermética de cierre con tapas que sellen muy bien.

Debido a la ya nombrada propiedad de un rápido secado, la pintura acrílica puede ser desastrosa en tu ropa o alfombra. No es imposible que consigas una forma de quitarla, pero requerirá de esfuerzo. Así que lo mejor es la utilización de un delantal para ti y la extensión de una tela sobre la alfombra antes de iniciar tu sesión de creación.

 

 

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