Cómo utilizar una cuna colecho

Última actualización: 19.04.24

 

Decidirte por una cuna colecho hará que puedas tener una relación mucho más cercana con tu hijo, lo que a su vez fortalecerá su amor permitiéndote cuidarlo oportunamente en la noche.

Sin embargo, se deben tomar algunas previsiones de uso a la hora de contar con una cuna colecho en la habitación y todo lo que eso conlleva.

Su llegada a casa, montaje, revisión de seguridad, posibilidades de daños por el envío, fallos de calidad, entre otros aspectos son los que debes considerar.

Es por ello que te comentamos cómo se debe utilizar una cuna colecho.

 

Inspecciona el paquete

Antes de abrirlo, siempre es bueno revisar detenidamente el empaque en el que viene el producto, ya que puede presentar problemas que afecten directamente a su contenido.

Asegurate de que se encuentra debidamente cerrado, que no presenta golpes o roturas y que, en general, se encuentra en buen estado.

En caso contrario, te recomendamos documentar el hecho, por si el producto recibió daño, poder realizar el reclamo con las pruebas necesarias.

 

Instrucciones y revisión de piezas

Una vez has abierto el paquete lo siguiente a lo que prestarle atención es al manual de instrucciones.

Muchas personas suelen dejar esto de lado, pero no es lo apropiado.

El manual es el que te indica cuantas piezas trae el producto, lo que no debes hacer y cómo podrás montarlo, por lo que primero debes leerlo.

Posteriormente, dedícate a revisar que no falten piezas.

Esto es importante que lo hagas antes de disponerte a instalarlo, ya que si te falta una pieza principal, solo habrás perdido el tiempo.

 

Montaje

Después de completados los pasos anteriores, podrás realizar el montaje del producto.

Ten presente que debes seguir las instrucciones del fabricante para la correcta instalación.

Además, coloca pieza por pieza y revisa constantemente que queden bien aseguradas.

Recuerda que tu bebé se encontrará dentro, por lo que debe ser lo más seguro posible.

 

 

Anclaje a la cama

Por norma general, estos productos traen sus propios implementos para sostenerse a la cama, lo que te facilita mucho el trabajo.

Toma en cuenta el tipo de cama y la forma en la que se ancla a ella.

Una vez termines, prueba que no se mueva del sitio.

De esta manera, podrás evitar accidentes.

Del mismo modo, es necesario que revises su estabilidad diariamente y que mantengas la cuna pegada a la cama para que los soportes no se estiren y puedan dañarse con el tiempo.

 

Limpieza e inspección de seguridad

Antes de disponerte a colocar a tu hijo sobre la cuna, es aconsejable que la limpies, para evitar que el polvo o alguna partícula extraña se mantengan en el producto.

Si has adquirido una que incluya accesorios de cama, tómate el tiempo para lavarlos y secarlos correctamente.

También, deberás revisar que no exista ningún elemento que pueda dañar a tu pequeño.

Supervisa la superficie en busca de astillas, puntas, clavos o tornillos salidos, pintura desconchada o cualquier otro componente que llame tu atención y que pueda ser nocivo para tu pequeño.

 

 

 

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