¿Quién creó los rotuladores y cómo se clasifican?

Última actualización: 29.11.22

 

Los rotuladores son útiles para aplicaciones artísticas, etiquetados, así como para escribir o dibujar en diferentes superficies. Los primeros aparecieron en la década de los años 40 del siglo pasado, por lo que desde entonces han sido creados distintos modelos, clasificándose en función de la tinta, del tipo de punta y de su permanencia.

 

Cuando buscamos rotuladores en el mercado, lo vemos como un instrumento común para la escuela o para usarlo en la oficina, pero muy pocas personas saben la historia de su origen, ni cómo fueron los primeros rotuladores que se crearon, pues en las tiendas de papelería o de artículos de oficina suele haber una gran variedad de modelos, elaborados con diferentes materiales y con una estructura muy interesante.

En este apartado, queremos hablar un poco sobre estos aspectos, para saber cómo se clasifican y en función de las características particulares de cada modelo determinar cuál es el mejor rotulador que pueda cubrir nuestras necesidades.

 

Historia de su creación

Según los historiadores especializados en el tema, probablemente el primer rotulador creado fue el marcador con punta de fieltro, que apareció en los años 40 del siglo pasado. Su principal uso fue para el etiquetado y para diversos tipos de arte. Posteriormente, Sidney Rosenthal en el año 1952, modernizó el rotulador creando lo que denominó el “marcador mágico”, conformado por un recipiente de vidrio donde era depositada la tinta y un cordón tipo mecha fabricado con fieltro de lana.

Ya para el año de 1958, usar estos artilugios era algo común, pues las personas los usaban para marcar paquetes, rotular, crear carteles o etiquetar cosas. Pero los resaltadores de punta fina aparecieron por la década de 1970, así como los marcadores permanentes. Mientras que, los de borrado en seco y los de punta extrafina fueron más populares en los años 90´s.

Ahora bien, el marcador tipo bolígrafo con punta de fibra que conocemos actualmente, fue inventado en el año de 1962 por el japonés Yukio Horie, empleado de la empresa Tokyo Stationery Company (conocida actualmente como Pentel). Pero a nivel comercial, aparecieron a principios de la década de 1990 las marcas Marks-A-Lot y la Hi-Liter, ambas pertenecientes a la Corporación Avery Dennison, dando a conocer el producto como marcador. Este rotulador superpone un color transparente a la palabra impresa, quedando la misma legible y con mayor énfasis.

Después del boom que generó, Binney & Smith rediseñó una línea denominada Magic Marker, constituida por marcadores comunes y de tipo permanentes, introduciéndose al mercado en el año de 1991. Posteriormente, para el año 1996 fueron introducidos los de punta fina denominados Magic Marker II DryErase, que son muy útiles para dibujar y escribir en superficies de vidrio, así como en pizarras acrílicas.

¿De qué está hecha la tinta del rotulador?

Según los que han investigado respecto a este punto, la tinta de un marcador está hecha a base de finos pigmentos químicos, vehiculados con agua o alcohol. En el caso de los marcadores permanentes, están conformados por tres elementos básicos: una resina, un colorante y un solvente. El colorante, precisamente es el tinte o pigmento que le brinda color a la tinta. Así, puedes encontrar marcadores en tonos rojos, azules, negro, rosa, amarillo neón, los colores fluorescentes, entre otros. Los tintes a diferencia de los pigmentos, tienen un alto grado de solubilidad en el agua; en cambio los pigmentos no lo son o se trata de solventes denominados como no polares. Estos últimos son los más usados en los rotuladores, porque son más resistentes a disolverse por razones de agentes ambientales o por humedad.

Por su parte, la resina utilizada en la tinta es un polímero que brinda seguridad al colorante para que se fije en el papel cuando el solvente se desvanece o evapora. Ella impide que el colorante se vuelva polvo y se desaparezca del papel. Mientras que, el solvente es un elemento importante en el rotulador permanente, ya que se encarga de disolver el colorante y lo transporta. En un inicio, los fabricantes usaban como solvente el xileno pero era muy tóxico, por lo que desde 1990 en adelante, cambiaron al uso de alcoholes con menor grado de toxicidad, tales como el isopropílico y el etanol, sobre todo en el caso de los marcadores para niños.

 

Clasificación en función de la tinta y permanencia

Es de hacer notar que en función de los componentes de la tinta se hace la primera clasificación de los rotuladores entre permanentes y no permanentes. En el caso de los permanentes, debemos saber que la resina utilizada en su composición no es capaz de disolverse en agua. Así que, si por accidente se mancha alguna prenda de vestir con una tinta permanente, no se quitará a menos que utilices acetona para removerla. Estos son conocidos como rotuladores profesionales y vienen en una gran variedad de tonalidades. Por su parte, los no permanentes si son solubles en agua, porque dependen de una base acuosa, son los más aptos para las actividades escolares y se consiguen más fácilmente.

Clasificación de los rotuladores según el tipo de punta

Otra clasificación interesante, que podemos distinguir entre los rotuladores, tiene que ver con el grosor de la punta. Como habrás podido notar, la punta suele estar fabricada con fieltro o por fibras sintéticas y por lo general, está conectada a una cinta que se encuentra dentro del cuerpo que sirve de depósito, hecha con nylon o fibra de poliéster, la cual permite el transporte de la tinta entre la cinta al exterior, fluyendo mediante capilaridad.

Así tenemos rotuladores con punta biselada, la cual es presentada en tres grosores diferentes del trazo de acuerdo al uso de su cara; es la más común y te ofrece una amplia variedad de trazos. Otro tipo lo conforman los marcadores que tienen la punta como una bala, siendo los más adecuados para realizar trabajos con muchos detalles en los cuales no importa la calidad en el trazado, aunque resulta algo difícil rellenar con color cuando es una zona amplia.

También existe la punta tipo pincel, que es flexible y larga, curvándose como pincel, lo que es muy útil para crear líneas con diferentes anchuras y un tono uniforme. Por su parte, los marcadores de punta fina son los más apropiados para realizar trabajos detallados.

Ahora que ya conoces un poco de la historia de los rotuladores y de su clasificación, será más fácil elegir el modelo conveniente para realizar tus trabajos o manualidades usando los marcadores correctos, que puedan brindarte una presentación de calidad para que tus dibujos queden bonitos.

 

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