El embarazo en la semana 26

Última actualización: 15.06.21

 

Las 26 semanas de embarazo representan una fase importante en la salud de la madre, pues se vigilan los niveles de glucosa para descartar diabetes gestacional. Además, el feto ya inicia ciclos de sueño y vigilia que se pueden percibir claramente con su inactividad o movimientos, mientras continúa su desarrollo gestacional.

 

Conocer el desarrollo del feto mes a mes o de tu embarazo semana a semana te ayudará a entender mejor tu cuerpo, lo que sucede en él y cómo va creciendo tu bebé. Toda esta información te la explicamos en este post sobre las 26 semanas de gestación. 

Para la semana 26 de embarazo, la mujer sigue experimentando cambios en su cuerpo y sensaciones que pueden afectar su día a día, como una mayor comprensión en la vejiga por parte del útero en crecimiento. Esto desencadena micciones más frecuentes, aunque de menor cantidad de orina, y hasta episodios de incontinencia cuando se ríe o estornuda. 

Asimismo, durante este período puede ser común tener un episodio de infección urinaria, por lo que es necesario estar atenta a si hay dolor o ardor al orinar para acudir al médico. 

 

26 semanas: ¿cuántos meses son?

Después de las 25 semanas de embarazo los médicos consideran que se inicia el sexto mes de gestación, es decir, la parte final del segundo trimestre de embarazo. Por su parte, la embarazada de 26 semanas tiene una tripa que va aumentando de tamaño y ya es necesario el uso de ropa materna. 

Con respecto a otros cambios físicos en el embarazo de 26 semanas, el peso de la madre puede haber aumentado unos 5 kilos, aproximadamente, desde el inicio de la gestación. En este sentido, es importante desmentir el hecho de que la embarazada debe comer por dos.

Al contrario, lo que se necesita es tener una mejor alimentación, una dieta rica y balanceada con mucho aporte de fibra, proteínas, vitaminas y minerales para favorecer el desarrollo del feto.

Sobre este tema hay que enfatizar que los extremos no son buenos: el comer poco en el embarazo puede influir en el nacimiento de un bebé desnutrido y si se come en exceso y poco saludable, el sobrepeso puede acarrear problemas tanto para la salud de la madre como la del bebé. 

Por otro lado, en esta semana se hace un control de glucosa en la madre para determinar que no haya riesgos de diabetes gestacional y de tener alguna alteración, el médico tomará las acciones necesarias para proteger la salud de la madre y el feto.

El embarazo en la semana 26 y el crecimiento del bebé

En esta etapa el feto de 26 semanas ya tiene todos sus sentidos desarrollados completamente: vista, olfato, audición, tacto y gusto. Es así que el bebé de 26 semanas de gestación puede escuchar los sonidos, como la voz de sus padres, ruidos intrauterinos, entre otros. También, puede saborear a través del líquido amniótico y percibir la iluminación, así como abrir y cerrar sus ojos, ya que los párpados no están fijos y sus pestañas están creciendo.

En cuanto al peso del feto de 26 semanas se estima entre 800 y 900 g, mientras que su tamaño oscila entre los 23 y 25 cm, lo que se considera un crecimiento saludable, pues el rango de peso fetal por semanas ayuda a los médicos a saber que el bebé está absorbiendo los nutrientes y aportes necesarios para completar un buen desarrollo.

Ahora bien, en las 26 semanas de embarazo, los movimientos del bebé se perciben con más frecuencia, aunque este pase la mayor parte del tiempo acurrucado con sus brazos y piernas flexionadas, también empieza a estirar sus extremidades. 

Justamente, en los momentos en los que la madre se encuentra inactiva o descansando es cuando el feto aprovecha para moverse por todo el útero. Por esta razón, en la semana 26 de embarazo la posición del bebé cambia mucho, pues todavía tiene suficiente espacio.

Por otro lado, se puede obtener una imagen de feto en posición transversal en esta etapa, es decir que la posición del bebé es podálica (de culo). Aunque esto puede variar en cada mujer, ya que también hay casos en que a los 6 meses de embarazo la posición del bebé es con la cabeza hacia abajo, pero con la posibilidad de cambiar de lugar en cualquier momento. 

 

Ecografía en las 26 semanas de gestación

Durante el segundo trimestre los controles médicos se vuelven más regulares y quizás tu médico te recomiende realizar una ecografía 5D a las 26 semanas, pues la cantidad de líquido amniótico y el tamaño del bebé van a favorecer su visualización total, así como la de sus características físicas.

La importancia de esta ecografía es que también permite realizar valoraciones especiales para determinar si existen malformaciones en la columna vertebral, en el cerebro o el sistema cardiovascular. 

De igual forma, en la semana 26 de embarazo la posición del bebé es muy favorable para ver los genitales y determinar el sexo, así que si estás ansiosa por saber si es niña o niño, en la ecografía 5D se podrá notar con claridad.

Contracciones y emociones

Algunas embarazadas pueden sentir temor con las contracciones de la semana 26, pero no hay de qué preocuparse, pues se trata de las conocidas contracciones de Braxton Hicks. Y es que a lo largo de la gestación, el útero se ejercita para tonificarse y tener la fortaleza necesaria para el momento del alumbramiento. Por tanto, es normal sentir algunas tensiones irregulares que se hacen frecuentes al agacharte y volver a ponerte de pie, después de las relaciones sexuales o de hacer alguna actividad física como subir escaleres.

En esta etapa, algunos médicos pueden recomendar el uso de fajas de embarazo, en caso de que se sientan dolores pélvicos intensos, aunque es más común usar este producto en la recta final del embarazo, cuando la barriga ha crecido considerablemente.

Ahora bien, con respecto al sexo en el embarazo, la mujer puede ver su líbido disminuida en estos meses, pero también puede darse un incremento. Así que, resulta muy saludable tener sexo con penetración, siempre que no esté contraindicado por el médico y que se tenga una posición cómoda. 

Por la seguridad del bebé no hay que preocuparse, pues la bolsa de aguas protege al feto de 6 meses, al igual que el tapón mucoso. Además, le hará muy bien a la pareja mantener una intimidad saludable, al mismo tiempo que contribuye a un aumento de confianza y autoestima en la mujer.

Mencionamos este aspecto, porque los altibajos hormonales durante la gestación producen alteraciones emocionales en la madre, una montaña rusa de felicidad, confusión y tristezas, así como temores que aumentan a medida de que se acerca el tercer trimestre de gestación.

Por ende, conversar con la pareja, la familia y amigos le puede hacer bien a la embarazada para compartir sus sentimientos. También, puede buscar asesoría psicológica, grupos de apoyo para embarazadas y mucho más. 

Recuerda que lo más importante es que la madre se sienta bien durante el embarazo, no reprima sus emociones y disfrute del crecimiento de su bebé, porque en esta etapa ya faltará menos tiempo para tenerlo en sus brazos.

 

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