¿Qué hacer si el bebé no hace caca?

Última actualización: 28.09.21

 

El sistema digestivo del bebé tarda meses en completar su maduración. Por tanto, en las primeras semanas de vida las deposiciones son muy irregulares y pueden variar según el tipo de alimentación del bebé. Así que, si el bebé lactante no hace caca no siempre es necesario alarmarse e ir al doctor.

 

Al nacer, el sistema digestivo de los bebés y todo lo referente al tráfico intestinal no ha madurado completamente. Por lo tanto, no existe una evacuación regular. Sin embargo, en las primeras 48 horas de haber nacido el bebé expulsa el meconio, una sustancia pegajosa de color negro que se formó en el intestino del bebé durante el embarazo.

Después de esta primera evacuación y, principalmente, con la lactancia materna, las deposiciones fecales del bebé van cambiando en cuanto a frecuencia, color y consistencia.

Por lo general, en las primeras semanas de vida, las evacuaciones del bebé son blandas (por no decir líquidas), frecuentes y con algunos grumos, si es alimentado con leche materna.

En el caso de los bebés que son alimentados con fórmulas para lactantes, las deposiciones son menos frecuentes y menos blandas. 

Durante esta etapa, puedes preguntarte ¿cuántas veces hace caca un bebé?, y las respuesta es que es normal que el bebé evacúe varias veces al día, tomando en cuenta el reflejo gastrocólico, en el que se produce el movimiento intestinal con la nueva ingesta de alimento. Es decir, que se trata de una forma de crear espacio en el estómago cada vez que el bebé es alimentado. Por lo tanto, cada vez que el bebé coma podrá defecar. Esto es lo común en la mayoría de los casos.

 

¿Cuándo preocuparse si el bebé no hace caca?

De acuerdo a la información anterior, podemos preocuparnos si un recién nacido no hace caca, pero no siempre debe ser así, pues es normal que los bebés que son amamantados pasen varios días sin defecar, generalmente después de las 3 semanas de vida.

Ahora bien, definir cuántos días puede estar un bebé sin hacer caca es inexacto, ya que cada pequeño tiene un desarrollo y proceso madurativo diferentes, por lo que no podemos establecer un rango específico.

Por otro lado, cuando esto sucede es normal que el bebé pase algunos momentos del día con incomodidad, gruñendo o “pujando” hasta que consigue hacer caca con la consistencia y apariencia normal. Este proceso se llama disquecia del lactante y tampoco representa señal de alarma. 

Estreñimiento real vs falso estreñimiento

Ahora bien, quizás te preguntes cómo distinguir el estreñimiento en un bebé de las condiciones normales que ya describimos. Pues, la verdad es que hay algunos síntomas que podemos observar: 

  • Llanto, inquietud y señales de dolor en la tripita.
  • Esfuerzo excesivo al momento de evacuar.
  • Evacuar menos de tres veces en una semana.
  • Heces duras, grandes y con sangre.  

Si el bebé tiene alguno o varios de estos síntomas es necesario acudir al doctor para que revise al pequeño e indique el tratamiento necesario para ayudarlo a evacuar a la brevedad. 

No obstante, si tu bebé se alimenta con normalidad, no tiene vómitos ni llora al comer, pero lleva varios días sin hacer caca, no debes preocuparte. Tampoco, te apresures a usar remedios caseros, ya que puedes complicar la situación.

Decimos esto, porque todavía hay familias que creen que darle zumo dulce de frutas o tés de hierbas a un bebé estreñido de 1 mes de nacido puede ayudarlos a evacuar con frecuencia. Esta práctica es considerada irresponsable y peligrosa, pues el sistema digestivo y hepático del bebé no están maduros para absorber estos líquidos y hierbas. 

 

¿Cómo ayudar a un bebé a hacer popó?

Si tu bebé muestra señales de la disquecia del lactante, existen algunos trucos para hacer caca que puedes aplicar con él y que no tienen nada que ver con hierbas, infusiones, estimulación con el termómetro ni laxantes. 

Una de las técnicas más efectivas y menos invasivas es la del masaje para estreñimiento del bebé, que consiste en hacer presiones leves en la barriga siguiendo el sentido de las agujas del reloj. Una variación de este masaje es el de flexionar las piernas del bebé simulando el movimiento de los pedales en la bicicleta. También puedes moverlas hacia arriba y abajo, flexionándolas hasta que las rodillas lleguen al abdomen. 

Por otro lado, debemos recordar que la posición en la que están los bebés durante el día también pueden incidir en el tránsito intestinal, por lo que si permanecen la mayor parte del tiempo en posición horizontal es más difícil que haya un descenso natural de las heces.

En este sentido, puedes usar el cojín de lactancia para recostar al bebé en una posición semisentado, en la que pueda descansar cómodamente a la hora de la siesta o mientras está despierto en la cuna. De esta forma, se evita mantenerlo tanto tiempo en forma horizontal y se contribuye a mejorar la frecuencia de sus deposiciones. 

Evolución de las deposiciones

Con el paso de los meses y el inicio de la alimentación complementaria, las deposiciones de tu bebé van a cambiar continuamente. Por lo tanto, debes estar atenta a todas las señales que observes en él, así como al tipo de alimentos que consume para ver de qué forma afectan o mejoran sus evacuaciones diarias.

Por otro lado, después de los 6 meses de lactancia exclusiva, puedes introducir la ingesta de agua, lo cual ayudará a mantener una buena hidratación para que las heces sean más suaves, pues el organismo no tendrá que absorber el líquido de los alimentos que entran al sistema digestivo.

En esta etapa, tu bebé puede presentar estreñimiento por los cambios en la alimentación, ya que las deposiciones serán más duras y abundantes, así como de un color diferente a cuando se alimentaba exclusivamente con leche.

Sabemos que todo lo referente al bebé, cambios y evolución de sus hábitos, activa tus alarmas, lo que es totalmente normal y se lo adjudicamos al instinto maternal, pues lo estás haciendo muy bien. Continúa con la lactancia materna, introduce poco a poco nuevos alimentos a partir de los 6 meses y consulta con tu doctor todas las dudas sobre lo que es beneficioso para tu bebé, así como lo que es perjudicial.

 

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