Duerme tranquila durante el embarazo: descubre las mejores posturas para un óptimo descanso

Última actualización: 20.11.19

 

Sabemos que para la futura madre, dormir bien no es un asunto sencillo. De acuerdo a investigaciones realizadas, cerca del 78% de las embarazadas presentan problemas para conciliar el sueño en el último trimestre de la gestación. Aquí te damos algunas recomendaciones para que tus noches y tu descanso sean lo mejor posible.

 

Es normal que durante el primer trimestre de embarazo, la futura madre tenga periodos de descanso más largos que lo habitual y que duerma más horas que de costumbre, ya que en su cuerpo están sucediendo grandes cambios que la hacen sentirse cansada. Por otra parte, es en esta etapa cuando aumentan los niveles de melatonina (hormona del sueño), por lo que la embarazada tiende a estar más tiempo en la cama.

A medida que el feto se desarrolla en el vientre y el embarazo avanza, conlleva molestias que afectan el sueño y el descanso, tal como los dolores lumbares o la dificultad para respirar adecuadamente. Así mismo, tendrá que lidiar con trastornos emocionales que afectan en esta etapa. Además, si a esto añadimos que también están presentes las náuseas, la necesidad de ir al baño continuamente y la acidez estomacal, resulta prácticamente imposible lograr un descanso y las noches podrían ser eternas.

Por esto, la futura mamá debe encontrar una postura que le resulte lo más cómoda posible y que al mismo tiempo, sea la más segura para el bebé. Afortunadamente, hoy en día existe un gran aliado, la almohada para embarazo, la cual resulta una excelente alternativa para ayudar a lograr un mejor descanso y a conciliar el sueño más fácilmente. Sin embargo, es importante seguir algunas pautas y recomendaciones de los expertos en este tema.

 

 

Las posiciones que debes evitar

 

1. Evita dormir boca arriba

Dormir boca arriba es una de las posturas más riesgosas durante la gestación, tanto para la madre como para el feto, principalmente durante los últimos tres meses de embarazo. Esto se debe fundamentalmente, a la presión que ejerce el peso del útero sobre la vena cava inferior, la cual se ubica muy cerca de la columna vertebral y es la arteria encargada de devolver la sangre hasta el corazón, proveniente de las extremidades inferiores. Por esto, dormir en esta posición reduce la circulación de la sangre en las piernas, lo que podría ocasionar el síndrome de hipotensión supina.

Así mismo, la presión ejercida por el útero sobre la espalda y los intestinos, intensifica las dolencias lumbares y puede causar tanto hemorroides como estreñimiento. Por otro lado, un equipo de investigadores de Nueva Zelanda realizó estudios en mujeres embarazadas y revelaron que la postura boca arriba también afecta la salud y vida del feto, ya que disminuye el aporte de oxígeno, aumenta su ritmo cardiaco y produce estrés fetal y como consecuencia, aumenta el riesgo de muerte.

 

2. Tampoco es recomendable dormir boca abajo

Muchas madres por instinto evitan dormir boca abajo, ya que piensan que van aplastar y hacerle daño al feto. Pero lo cierto es, que esta postura no es precisamente la más cómoda para que una embarazada pueda dormir. Durante las primeras semanas no será un problema, ya que el útero aún esta de tamaño reducido y el feto está muy bien protegido en su interior, por lo que no representa riesgo alguno y ninguna incomodidad.

Pero una vez que el embarazo avance y el desarrollo fetal sea más grande, a la madre le resultara imposible dormir en esta posición. Esto se debe principalmente a que la curvatura de la espina dorsal aumenta y no permite apoyar adecuadamente el cuerpo. Por esto, lo mejor es evitar esta postura al dormir, ya que podría afectar la salud de la madre y del niño.

 

 

Dormir de lado, la mejor posición para las embarazadas

No hay duda de que esta resulta ser la mejor postura para dormir en estado de gestación, ya que es la más cómoda y segura tanto para la madre como para el feto. Por esto, a partir de la semana 24 aproximadamente, los expertos aconsejan dormir de lado y sobre el lado izquierdo preferiblemente.

Entre los beneficios que ofrece esta postura tenemos que se evita el síndrome de hipotensión supina. Así mismo, favorece la óptima circulación de la sangre, ya que todos los nutrientes fluyen mejor hacia el útero, así como el transporte del oxígeno indispensable para el niño. Además, los riñones funcionan mejor y eliminan fácilmente los desechos de la sangre.

Las razones para que la madre opte por el lado izquierdo poseen un fundamento científico. En este sentido, cuando la madre se tumba hacia el lado izquierdo, evita que el peso del embarazo recaiga completamente sobre el hígado; lo que favorece que las funciones importantes que realiza este órgano vital, no sean interrumpidas. De igual modo, es una postura que evita la inflamación de los pies y los edemas, efectos que aparecen en la última etapa de embarazo; ya que de esta forma no se ejerce presión en los grandes vasos sanguíneos ubicados en el lado derecho el cuerpo.

Está claro que la postura de lado beneficia a la madre y al bebé, pero si además se cuenta con algún cojín, la comodidad será mucho mayor. En este sentido, para conciliar el sueño y lograr un mejor descanso, es aconsejable que la futura mamá se haga con una de las mejores almohadas para embarazo disponibles en el mercado. Podrá ponerla entre sus piernas y al mismo tiempo, brindar apoyo a la espalda; por lo que los dolores de pelvis y lumbares, propios de esta última etapa, disminuyen considerablemente.

 

Prueba otras posiciones recomendadas

Del mismo modo que la posición de lado es la más cómoda, también podría resultar conveniente que la madre opte por tomar la posición fetal. Esta postura no solo favorece que el abdomen descanse sobre la cama, sino que al estar las piernas flexionadas en posición fetal, también ayuda con la eliminación de la tensión acumulada en las vértebras, a consecuencia del peso excesivo del embarazo.

Por otro lado, en los casos de que la futura mamá padezca de reflujos, la mejor posición para poder dormir y descansar, vendría a ser la de semi inclinada en la cama; por lo que necesitará el apoyo de almohadas o de cojines. Es una postura idónea cuando la embarazada sufre de acidez, gastritis o mala digestión.

 

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