Incontinencia infantil nocturna. Todo lo que tienes que saber

Última actualización: 24.06.24

 

Al alcanzar la edad de los dos años la mayoría de los niños logran dejar atrás los pañales y dominan el proceso de ir al baño. Sin embargo, algunos padres descubren que olvidarse de los pañales durante la noche es otro tema muy distinto, que puede generar muchas dudas y frustración.

 

Muchos padres esperan con ansias que los niños alcancen uno de los principales hitos después de caminar…Dejar los pañales. Esto no solo se traduce en un ahorro de dinero para los padres, quienes ahora pueden asignar algún presupuesto para visitar los mejores casinos online en España. También para los niños, el poder ir al baño por sí mismos, se traduce en una mayor autonomía y comodidad. Es un logro que les ayuda a sentirse independientes y, debido a los elogios de sus padres, es un evento que incluso aumenta su autoestima.

Sin embargo, cuando el niño alcanza la edad de los 5 años sin conseguir dejar los pañales durante la noche los padres comienzan a tener muchas dudas. Incluso, los niños pueden ser objetos de burlas por parte de otros, quienes han dejado atrás esa etapa desde hace muchos años. 

Además, mojar la cama puede convertirse en un verdadero desafío cuando los pequeños son invitados a pasar la noche en casa de sus primos o experimentan pérdidas de orina al quedarse dormidos durante una siesta.

 

¿Qué es la enuresis nocturna?

Se puede definir como enuresis nocturna la pérdida involuntaria de orina, la cual ocurre generalmente durante el sueño. Es un padecimiento que se presenta en niños que están en el rango de edad entre los 5 y los 11 años y se estima que afecta hasta a un 20% de la población infantil con 5 años de edad.

La enuresis no es un problema de salud que se considere grave, pero puede ser muy incómoda y afecta emocionalmente a los niños y adolescentes que la padecen, interfiriendo con actividades cotidianas y, en muchas ocasiones, afectando la relación con sus padres cuando no hay conocimiento sobre el tema.

Suele presentarse con mayor frecuencia en los niños que en las niñas y, aunque es transitoria, muchos continúan teniendo pérdidas de orina hacia fines de la adolescencia.

 

Tipos de enuresis nocturna

• Enuresis primaria: es cuando el niño nunca ha logrado tener control de la vejiga y siempre ha mojado la cama durante la noche.

• Enuresis secundaria: ocurre cuando después de haber logrado el control de la orina durante la noche, por un periodo de medio año por lo menos, este se pierde.

Comúnmente se asocia la enuresis secundaria con algún padecimiento físico, como una infección de vías urinarias o alguna otra afección, estrés o complicaciones de salud.

 

Principales causas de la enuresis nocturna

La enuresis nocturna puede atribuirse a circunstancias emocionales, como el estrés, la ansiedad, cambios en el entorno familiar, etc. Además, el tamaño de la vejiga, que es la encargada de almacenar el líquido, también puede jugar un papel protagónico en el padecimiento. 

De igual forma, un riñón que trabaja más durante la noche generará más orina en este momento y puede desencadenar las pérdidas, sobre todo si el cerebro no desarrolla la capacidad de despertarse ante los síntomas de alerta de vejiga llena.

Por otro lado, no podemos olvidarnos de los factores hereditarios. Se cree que los hijos de padres que sufrieron este padecimiento tienen un 40% más de probabilidades de desarrollarlo. Este factor se incrementa al 70% si ambos padres lo padecieron.

Adicionalmente, los cambios hormonales durante la adolescencia y los malos hábitos de sueño que se generan en esta edad pueden ser una condición que favorezca la enuresis.

Otros padecimientos, como enfermedades en la vejiga, enfermedades neurológicas, apnea del sueño y patrones de sueño profundo más intensos de lo normal; así como  el consumo de medicamentos, puede favorecer el padecimiento de enuresis nocturna.

Tratamientos para la enuresis nocturna

Alarmas de incontinencia

Muchos niños pueden superar la enuresis y dejar de mojar sus camas infantiles a través del uso de dispositivos especiales, los cuales vibran o emiten un sonido perfectamente perceptible cuando se detecta la pérdida de orina durante el sueño. Estas alarmas pueden venir en diseños diferentes, según el modelo; pero, básicamente, consisten en una almohadilla que se coloca en la ropa interior del infante, con sensores que se activan con la humedad.

Es muy importante la participación de los padres durante el entrenamiento con alarmas de incontinencia, ya que deberán estar alertas para despertar totalmente al niño y ayudarle a ir al baño de inmediato. 

 

Medicamentos

La desmopresina y la imipramina son dos fármacos que han demostrado buenos resultados para tratar la enuresis. Sin embargo, el padecimiento suele regresar una vez que se han suspendido. Por lo tanto, el uso de ellos deberá ser prescrito por un médico y deberá aplicarse después de haber determinado que es la mejor opción para el niño.

 

Algunos consejos para padres de niños que mojan la cama

Por suerte, gracias a la difusión que existe en la actualidad se ha logrado crear mayor conciencia en relación a este padecimiento y existen más recursos para tratarlo y sobrellevarlo con mayor facilidad. Sin embargo, esto no quiere decir que lidiar con la enuresis sea sencillo, ni para los padres, ni para los niños. A continuación ofrecemos algunas acciones simples que pueden hacer la diferencia durante el proceso.

Es normal que una vez que se ha detectado el problema se convierta en el tema central de las conversaciones en familia. Lo mejor es tratarlo con objetividad y tranquilidad.

Conviene limitar la ingesta de bebidas y alimentos en momentos muy  cercanos a la hora de dormir.

Incluyan en la rutina diaria que el niño vaya al baño antes de ir a la cama.

En caso de asistir a un campamento o que el niño tenga que dormir fuera del núcleo familiar, se deberá proveer al pequeño con ropa interior desechable y, si es posible, hablar con el encargado en privado acerca de la situación.

La enuresis nocturna suele desaparecer por sí sola, pero el proceso puede ser frustrante si no se tiene conocimiento. Lo mejor es no evadir el problema y buscar la solución más adecuada para tu hijo. 

 

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